JÓVENES ESCALARON UN CERRO INEXPLORADO Y LO LLAMARON "HUINCA RENANCÓ"

Regionales 03 de febrero de 2019 Por
Se trata de adolescentes huinquenses que realizaron una travesía en Mendoza e hicieron cumbre a 3.250 metros. El grupo de chicos forma parte de la escuela municipal de montañismo de la localidad del sur cordobés. 
ESCALADORES

Huinca Renancó está enclavada dentro de la llanura pampeana, no hay un cerro a 200 km a la redonda, pero paradójicamente allí es donde se gestó hace ya cinco años una escuela municipal de montañismo que cada vez tiene más aficionados a este deporte de riesgo en el que todos coinciden y hacen práctica de un lema fundamental: “Para amar la montaña no hace falta vivir en ella”. Días atrás 30 jóvenes de entre 13 y 18 años -acompañados por coordinadores de la entidad- trazaron un nuevo objetivo que se cumplió con creces y además con la satisfacción de hacer cumbre en un lugar donde nadie antes había subido, tan es así que un cerro ubicado en Malargüe, Mendoza, lleva ahora el nombre de la localidad.

La experiencia comenzó el pasado lunes 28 de enero, duró tres días y fueron 11 horas de expedición. La misma estuvo coordinada por el profesor a cargo de la escuela, Raúl Gastaldo, e integrantes del grupo de montañismo huinquense “Leo Rastnik”, quienes cuentan con una amplia práctica en esta actividad. En tanto que estuvieron acompañados por un experimentado guía de montaña, que además es docente, Carlos Weiner, oriundo de General Alvear (Mendoza).

La travesía comenzó con trekking y espeleología en la reserva Caverna de las Brujas, un encadenado de cavernas de más de 1.000 metros, con un paisaje fantástico donde se pueden observar estalactitas de miles de años de antigüedad. El martes se emprendió el ascenso al cerro de 3.250 metros que se ubica en el paraje Las Loicas, del Departamento de Malargüe (Mendoza). El ascenso se hizo con una ganancia de 1.500 metros de desnivel y un poco más de 20 kilómetros de recorrido.

Weiner aseguró que cada vez hay más interesados en disfrutar de la naturaleza y en realizar desafíos personales, además de tomar conciencia  del cuidado del medioambiente. “Este tipo de actividades  me permite transmitir experiencias a los más jóvenes y es algo que hago todo el año con mis alumnos de Educación Física, con quienes realizamos salidas mensuales de trekking, campamentismo, escalada y vida en la naturaleza pensando en acercar a los adolescentes a una vida sana y de respeto por el otro”, señaló el guía.

“Fue para los chicos una experiencia única la posibilidad de disfrutar la montaña y a esa edad; hace 35 años atrás me iniciaba de la misma manera y hoy con 47 sigo disfrutándola como en aquel entonces”, afirmó. 

Detalló que en la expedición se conquistó “un cerro que tiene 3.250 metros de altura sobre el nivel del mar y está en un lugar que se llama la quebrada de La Barda. Es un cerro de origen volcánico con un fuerte componente de yeso, bastante duro”. “Técnicamente es sencillo, pero a nivel físico es bastante demandante la posibilidad de hacerlo”, indicó, a la vez que reflexionó: “El montañismo es respeto propio y compañerismo; la solidaridad es el valor que más se aprende”, dijo. 

A su vez, subrayó que la montaña implica una unión de situaciones que siempre deben analizarse: la indumentaria, el clima, las capacidades físicas y la dificultad del terreno.

“Hay cosas que no se pueden expresar con palabras”

Muchos de los chicos hacían su experiencia inicial y otros, como el caso de la profesora Patricia Pérez, que integra el equipo municipal de deportes, fue su primera cumbre. “Costó un poco, pero logré llegar gracias al acompañamiento de Raúl, Pipo, Carlos y de todo el grupo que participó. Me pareció una experiencia maravillosa, que me gustaría volver a repetir, me dio una gran emoción poder llegar hasta la cumbre, caminamos 11 horas y hay cosas que no se pueden expresar con palabras, hay que vivirlo. Por ahí el ritmo de vida que llevamos no nos deja disfrutar las maravillas que nos brinda la naturaleza y nos enseña a tomarles valor a muchas más cosas”, precisó.

La escuela municipal de montañismo tuvo su génesis en el año 2014 para sumar una actividad para los adolescentes en verano y cuenta hoy con 35 alumnos. 

El coordinador de la entidad, Raúl Gastaldo, aseguró que la “montaña iguala” y argumentó  que “arriba todos son un equipo, se come de la misma manera y hasta hacen sus necesidades de la misma manera. El más fuerte ayuda al más débil para alcanzar el objetivo. Todo eso se ve en la montaña”.

Con respecto al último viaje, Gastaldo expresó: “Hubo que ir abriendo terrenos, descubriendo lugares, fue una jornada dura de 11 horas con un calor que es muy raro para la zona, de más de 30 grados, y la sequedad del terreno se siente mucho, pero pudimos llegar todos a las cumbre, así que estamos felices”.

La escuela también tiene actividad en montañismo para adultos mayores y el próximo 24 de febrero harán una experiencia en escalar el Cerro Champaquí.

Ignacio Castro - Redacción Diario Puntal