La respuesta de Reino Unido a la cadena nacional de Milei
INGLATERRA | El Gobierno del Reino Unido salió al cruce de las declaraciones del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas, luego de que el mandatario argentino encabezara este jueves su cuarta cadena nacional del año para referirse a la causa por la soberanía del archipiélago. El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, aseguró este viernes que las Malvinas "son británicas" y garantizó que la postura de Londres respecto de la defensa de ese territorio se mantiene con carácter "absoluto e inquebrantable".
Según trascendió, Streeting hizo esas declaraciones a través de sus redes sociales en respuesta directa al mensaje presidencial, en el que Milei había sostenido que existen "vientos de cambio" favorables a la posición argentina en el reclamo de soberanía. El funcionario británico fue más allá y cuestionó el trasfondo de los dichos del mandatario, al señalar que la declaración de Milei "dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas", en referencia a la coyuntura política que atraviesa el Gobierno nacional.
La cadena nacional del jueves se dio en un contexto de fuerte expectativa, luego de que trascendiera que el presidente estadounidense, Donald Trump, se había mostrado ambiguo en una conferencia de prensa respecto de la histórica postura de apoyo de su país a Gran Bretaña en la disputa por el archipiélago, además de haber cuestionado a Londres por no haber brindado respaldo militar a Washington en un conflicto reciente en Medio Oriente. Ese antecedente alimentó las versiones sobre un posible anuncio de peso por parte del Gobierno argentino, que finalmente centró su mensaje en detallar los avances diplomáticos de la gestión en torno al reclamo de soberanía.
Según pudo saberse, entre las medidas en las que trabajó el Ejecutivo en los últimos días se encuentra un proyecto de ley que próximamente será enviado al Congreso, orientado a establecer sanciones más duras para las empresas que operen en el archipiélago, en un contexto marcado también por episodios recientes como el ingreso de un buque petrolero de bandera británica al puerto de Ushuaia, una maniobra que había generado fuertes cuestionamientos en el marco de la disputa con el Reino Unido. Actualmente, la Argentina mantiene además un reclamo formal contra el Reino Unido ante la Organización de las Naciones Unidas por la ocupación de las islas, que instó a ambas partes a sentarse a dialogar, aunque hasta el momento sin resultados concretos.
La respuesta de Streeting se suma así a una nueva instancia de tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres, en momentos en que el reclamo por la soberanía de las Malvinas vuelve a cobrar centralidad en la agenda internacional a partir de las señales, aún ambiguas, que llegan desde Washington respecto de su histórico respaldo a la posición británica.