Lula denuncia vínculos sexuales y corrupción en la Corte Suprema

El presidente brasileño afirmó que al menos cinco jueces habrían participado en fiestas organizadas por el banquero Daniel Vorcaro, preso por fraude millonario.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, endureció sus críticas contra el Tribunal Supremo Federal (TSF) y afirmó que al menos cinco magistrados estarían involucrados “directa o indirectamente” en el escándalo de corrupción vinculado al banquero Daniel Vorcaro, detenido por un fraude multimillonario relacionado con el Banco Master.

Durante una entrevista radial, Lula sostuvo que Vorcaro organizaba “fiestas y orgías” para obtener influencia entre integrantes del Poder Judicial y la clase política. También mencionó supuestos favores sexuales y financieros ofrecidos a figuras judiciales, a partir de conversaciones extraídas del teléfono del empresario y difundidas por el portal Metrópoles.

Según medios brasileños, seis magistrados aparecen mencionados en las investigaciones: Alexandre de Moraes, Dias Toffoli, Kassio Nunes Marques, Gilmar Mendes, Luís Fux y André Mendonça. Uno de los puntos más sensibles es un contrato millonario entre empresas vinculadas a Vorcaro y el estudio jurídico de la esposa de Moraes, que generó sospechas de tráfico de influencias.

Lula reconoció que el escándalo afecta la campaña presidencial y planteó la necesidad de debatir una eventual reforma del Tribunal Supremo. El mandatario busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro y marcó distancia del empresario al señalar que Vorcaro “se convirtió en banquero bajo el gobierno de Bolsonaro y se convirtió en prisionero bajo mi gobierno”.

Las investigaciones de la Policía Federal avanzan sobre contratos, consultorías y presuntos vínculos entre Vorcaro, integrantes del Poder Judicial y dirigentes políticos de distintos partidos. El caso también provocó manifestaciones frente a las oficinas del Banco Master en San Pablo.

El escándalo se instaló en el centro de la agenda política brasileña y suma tensión a la campaña presidencial, en un escenario marcado por una fuerte polarización y cuestionamientos a las instituciones.