(Video) Bebé de Rancul: Larreta desafió a su propio bloque y pidió investigar “sin miedo”
El dato político central estuvo en la intervención de Larreta, diputada del oficialismo provincial y oriunda de Rancul, la misma localidad de Joaquín Díaz y Ana Laura Pizzani, la familia de contención que tuvo al niño bajo su cuidado. La legisladora se desmarcó de cualquier intento de minimizar el planteo y dejó en claro que la investigación deberá concentrarse en el procedimiento utilizado para retirar al bebé, no en reemplazar las decisiones adoptadas por la Justicia.
“Al bebé había que entregarlo. Pero no era la forma”, sostuvo Larreta durante su intervención. La frase sintetizó el eje que viene planteando la familia de contención: no cuestionan únicamente el resultado judicial sobre la adopción, sino especialmente la manera en que se concretó la separación del niño después de varios meses de convivencia.
“No tenemos que tener miedo”
Uno de los momentos más significativos del discurso se produjo cuando Larreta se dirigió expresamente a su propio bloque y planteó la necesidad de avanzar con la investigación aun cuando pueda generar incomodidad dentro del oficialismo.
“Parece que se hubiera armado una comisión de terrorismo. No tenemos que tener miedo”, afirmó. Y agregó que la comisión debe actuar con sensatez para determinar qué ocurrió y, si corresponde, establecer responsabilidades.
La legisladora también rechazó las acusaciones de que la investigación pudiera responder a una maniobra política. “Déjense de operetas políticas. A mí no me van a callar”, expresó, y remarcó que la comisión se constituyó específicamente por el caso de Rancul.
En otro tramo, Larreta planteó que cuando desde el Poder Ejecutivo no se adoptan determinadas decisiones, corresponde que la Legislatura asuma su función de control. “Cuando el Poder Ejecutivo no hace lo que tiene que hacer, nos tenemos que poner la mochila al hombro”, sostuvo.
La posición adquiere especial relevancia porque Larreta integra el mismo espacio político que conduce el Gobierno provincial. De hecho, el conflicto ya expuso diferencias dentro del oficialismo: mientras el ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, defendió públicamente el accionar de los organismos de Niñez, Larreta viene reclamando revisar lo sucedido y determinar responsabilidades.
El procedimiento que cuestiona la familia
El conflicto se originó a partir de la decisión judicial que determinó el avance del proceso de guarda con fines adoptivos y la salida del niño de la familia de contención. Joaquín Díaz y Ana Laura Pizzani habían recibido al bebé cuando tenía alrededor de dos meses y posteriormente manifestaron su intención de adoptarlo.
La Justicia rechazó el pedido de la pareja y ordenó avanzar con el proceso adoptivo mediante el sistema previsto legalmente. La Cámara de Apelaciones de General Pico confirmó posteriormente esa decisión, mientras que el Superior Tribunal de Justicia también rechazó recursos de la familia. Las resoluciones judiciales señalaron, entre otros aspectos, que el sistema de familias de contención tiene carácter transitorio y que quienes cumplen ese rol no pueden adoptar al niño que tienen bajo cuidado.
La separación finalmente se concretó el 7 de septiembre, luego de que Díaz y Pizzani fueran interceptados en Eduardo Castex cuando regresaban hacia Rancul con el bebé. El niño fue posteriormente entregado a la familia adoptante seleccionada por la Justicia.
Precisamente ese procedimiento es el que la familia viene cuestionando. El reclamo no apunta solamente contra la decisión judicial, sino contra la actuación administrativa de los organismos de Niñez durante el operativo y las circunstancias en que se produjo la separación.
Un pedido de renuncias que llegó a la Legislatura
En paralelo, Díaz y Pizzani mantienen un reclamo institucional y administrativo. La familia pidió investigar la actuación de los organismos provinciales y evaluar responsabilidades de los funcionarios que intervinieron.
En el petitorio presentado ante la Cámara de Diputados solicitaron que se analice la eventual responsabilidad del ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez; del subsecretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Juan Pablo Bonino; del director general de Niñez, Rodrigo Lofvall; del asesor legal que intervino en el procedimiento; y de la defensora de Niñas, Niños y Adolescentes, Sofía Pérez Dupont.
El reclamo de renuncias también fue expresado públicamente por Joaquín Díaz, quien sostuvo que el acampe frente a Casa de Gobierno continuará hasta obtener respuestas sobre el procedimiento que terminó con la salida del niño de Rancul.
Ahora, la comisión integrada por las cuatro legisladoras deberá comenzar a analizar documentación, actuaciones y eventuales testimonios para determinar qué ocurrió. Larreta cerró su intervención con una definición que, por su pertenencia al oficialismo y por su origen en Rancul, le otorgó un peso particular a sus palabras: “Si queremos cambiar las cosas, lo vamos a demostrar. Si creemos que está bien, también lo vamos a demostrar”.
La investigación parlamentaria abre así una instancia institucional distinta de la judicial: no buscará decidir quién debe adoptar al niño, sino revisar cómo actuaron los organismos provinciales de Niñez y cuáles fueron las circunstancias que rodearon el procedimiento de separación.