Milei afirmó que “no hay recesión” y dijo que quienes piden un dólar más caro “son unos cobardes”
El presidente Javier Milei afirmó que la Argentina no atraviesa una recesión, sino una desaceleración del ritmo de crecimiento, y defendió el rumbo económico de su Gobierno. Sus declaraciones se produjeron luego de que distintos indicadores mostraran un menor nivel de actividad.
Durante una entrevista televisiva, Milei cuestionó a quienes reclaman un dólar más alto y sostuvo que esa medida implicaría una pérdida del poder adquisitivo. También acusó a sectores de la oposición de intentar generar temor para frenar la actividad y reivindicó la apertura de la economía y la eliminación de protecciones para determinados sectores.
El mandatario sostuvo que la economía atraviesa cambios estructurales, con actividades que se expanden y otras que pierden participación. Además, afirmó que el consumo se encuentra en niveles récord, aunque reconoció modificaciones en las modalidades de compra, entre ellas el crecimiento del comercio electrónico.
Milei cuestionó también los indicadores desestacionalizados utilizados para analizar la actividad y defendió sus propias mediciones. Según datos citados por LA NACION, la economía había registrado una caída del 0,6% en el segundo trimestre frente al primero, mientras que el EMAE de julio mostró una baja mensual del 2,9%.
Respecto del empleo, el Presidente relativizó el aumento de la desocupación y afirmó que durante su gestión se generaron más de 500.000 puestos de trabajo. Según su cálculo, si se descuenta la reducción del empleo público, la creación de empleo privado rondaría los 600.000 puestos.
En materia financiera, aseguró que el Gobierno tiene cubiertas las necesidades del sector público hasta fines del próximo año y descartó un default durante su mandato. Mencionó además una capacidad financiera de unos US$75.000 millones, integrada por compras de dólares, swaps con Estados Unidos y China y posiciones en futuros.
Finalmente, Milei reconoció la dolarización de carteras y el aumento del riesgo país por encima de los 600 puntos, pero atribuyó esas tensiones principalmente a la incertidumbre política. El Presidente volvió a defender la continuidad de su programa económico y planteó las elecciones de 2027 como una disputa entre modelos diferentes.