Rockhopper ratificó su plan de extraer petróleo en Malvinas, pese a las sanciones de Milei
La petrolera británica Rockhopper ratificó que mantiene su objetivo de comenzar a producir petróleo en las Islas Malvinas durante el primer trimestre de 2028, en medio de las sanciones y los reclamos impulsados por el Gobierno argentino contra las empresas vinculadas al proyecto Sea Lion.
La compañía confirmó el cronograma en su balance correspondiente al primer semestre del año. Rockhopper posee el 35% del proyecto, mientras que la petrolera israelí Navitas, operadora de Sea Lion, controla el 65% restante.
El director ejecutivo de Rockhopper, Samuel Moody, definió el momento actual como un “período decisivo” y sostuvo que la meta continúa siendo alcanzar la primera producción de petróleo durante los primeros tres meses de 2028.
Según la empresa, una reciente ampliación de capital le permite contar con financiamiento hasta el inicio de la producción. Moody también destacó el respaldo del Reino Unido y de la administración británica de las islas.
En el informe, Rockhopper reprodujo la postura de Navitas, que afirma operar con licencias petroleras válidas y otorgadas legalmente por las autoridades del archipiélago. La operadora, además, señaló que no espera que las medidas adoptadas recientemente tengan un efecto significativo sobre el desarrollo de Sea Lion ni sobre los plazos previstos.
La compañía también indicó que el Gobierno británico y la administración de las islas calificaron las medidas argentinas como “ilegítimas y carentes de justificación jurídica”.
La ratificación del proyecto ocurre mientras el presidente Javier Milei intensifica los reclamos por la soberanía argentina sobre Malvinas. A comienzos de septiembre, el Gobierno impulsó un decreto de necesidad y urgencia, denuncias penales contra petroleras y un proyecto de ley de soberanía enviado al Congreso. Además, manifestó su intención de llevar el reclamo contra el Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.