Brasil elige: Lula o Bolsonaro (hijo)
De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), 158.765.543 personas están habilitadas para participar de los comicios. Además de presidente y vicepresidente, los brasileños elegirán gobernadores y vicegobernadores, senadores, diputados federales y diputados estaduales o distritales. La votación se desarrollará entre las 8 y las 17, hora de Brasilia.
En caso de que ningún candidato presidencial alcance más del 50% de los votos válidos, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. El mismo mecanismo se aplicará a las elecciones para gobernador cuando corresponda.
Lula y Flávio Bolsonaro, los principales protagonistas
Lula, actual presidente y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), busca un nuevo mandato al frente de la principal economía de Sudamérica. Flávio Bolsonaro, senador e hijo mayor de Jair Bolsonaro, se convirtió en el principal candidato del espacio político que representa a la derecha brasileña.
La campaña estuvo marcada por una fuerte polarización y por debates vinculados a la economía, la seguridad, el costo de vida y el rumbo de las relaciones internacionales de Brasil. En las últimas semanas, los sondeos mostraron una disputa estrecha entre ambos dirigentes ante un eventual balotaje.
Una encuesta de Datafolha difundida esta semana ubicó a Lula con 48% y a Flávio Bolsonaro con 45% en un escenario hipotético de segunda vuelta. Otra medición de AtlasIntel/Bloomberg había registrado 47,7% para Bolsonaro y 47,6% para Lula, dentro del margen de error. Se trata de mediciones previas a la elección y no de resultados electorales.
Una elección con impacto regional
Brasil es el país más poblado y de mayor superficie de América del Sur, además de una de las principales economías del mundo. Por su peso político, económico y comercial, el resultado de las elecciones es seguido especialmente por los gobiernos de la región y por las principales potencias internacionales.
Uno de los puntos de discusión durante la campaña fue la política exterior. Lula ha defendido una estrategia basada en el multilateralismo y en el mantenimiento de relaciones comerciales con distintos países, mientras que Flávio Bolsonaro sostiene una posición de mayor cercanía con Donald Trump y con sectores conservadores internacionales.
La relación con Estados Unidos también adquirió relevancia en el tramo final de la campaña. Lula cuestionó las presiones de Washington sobre Brasil, mientras que Bolsonaro ha mantenido una postura de acercamiento al gobierno estadounidense.
También se renueva parte del Congreso
La jornada electoral no estará limitada a la elección presidencial. Los ciudadanos deberán votar también para seis cargos, comenzando por diputado federal y diputado estadual o distrital, siguiendo por senador, gobernador y finalmente presidente de la República.
La elección definirá además la renovación de parte del Senado y de la Cámara de Diputados, junto con las legislaturas estaduales. Por ese motivo, el resultado determinará no solamente quién ocupará el Palacio del Planalto, sino también el escenario político con el que deberá gobernar el próximo presidente.
El proceso contará con la presencia de misiones internacionales de observación electoral. Entre los organismos participantes se encuentran el Centro Carter, la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y el Parlamento del Mercosur (Parlasur).
Este domingo, Brasil comenzará a definir su próximo gobierno en una elección que tiene como principales protagonistas a Lula y Flávio Bolsonaro y que, de acuerdo con el sistema electoral brasileño, podría resolverse recién el 25 de octubre.