Identificaron en Tucumán los restos de un joven desaparecido en 1976
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Carlos Medina González, un estudiante universitario desaparecido en abril de 1976, durante los primeros días de la última dictadura militar.
El joven, de 20 años, había estado detenido en el Pozo de Vargas, una fosa clandestina ubicada en la zona de Tafí Viejo, a unos diez kilómetros de San Miguel de Tucumán.
Con esta identificación, ya son 122 las personas cuyos restos fueron restituidos con nombre y apellido, sobre un mínimo de 149 individuos hallados en el lugar.
El Pozo de Vargas es considerado la mayor fosa clandestina del país. Las tareas de investigación y excavación comenzaron después de que especialistas detectaran restos humanos y se extendieron durante casi dos décadas.
Debido a las condiciones del lugar y a la forma en que fueron arrojados los cuerpos, los restos óseos aparecieron fragmentados y mezclados. En total, se recuperaron alrededor de 38.000 fragmentos, además de prendas de vestir y otros objetos.
Desde 2011, el EAAF trabaja en el análisis de ese material para determinar la cantidad de personas enterradas e identificar sus restos mediante estudios genéticos. Hasta el momento, estableció un mínimo de 149 víctimas, entre ellas 121 hombres y 28 mujeres.