Brasil define su próximo presidente en un balotaje entre Lula y Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro votó durante las primeras horas de la jornada en Río de Janeiro, acompañado por su esposa, y afirmó que llegó “el momento del cambio”. Por su parte, Lula emitió su sufragio en San Pablo y agradeció el respaldo recibido durante la campaña. El mandatario expresó su reconocimiento al pueblo brasileño y destacó el acompañamiento que recibió en los últimos días.
La elección se desarrolla en un escenario de fuerte polarización política. En la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% alcanzado por Lula. La diferencia reducida anticipa una definición ajustada, en la que podrían resultar determinantes los votos de quienes eligieron a otros candidatos, los sufragios en blanco y nulos y la participación de quienes no concurrieron a votar en la primera instancia.
La disputa refleja dos proyectos políticos diferentes. Lula representa la continuidad de una gestión que defiende el multilateralismo y las relaciones comerciales con distintos socios internacionales, entre ellos China. Flávio Bolsonaro, en cambio, se identifica con la derecha brasileña y plantea un cambio de rumbo, con posiciones más cercanas a las del expresidente estadounidense Donald Trump y otros gobiernos conservadores de la región.
Uno de los temas que atraviesa la campaña es la situación judicial de Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado. Flávio prometió indultar a su padre si llega a la Presidencia, una propuesta que ocupa un lugar central en el debate político y que dependería de las condiciones y los procedimientos legales correspondientes.
El resultado también tendrá repercusiones regionales, debido al peso económico y político de Brasil en Sudamérica. La relación con Estados Unidos, los vínculos comerciales con China, la seguridad y la orientación de la política exterior aparecen entre los asuntos que podrían tomar distintos caminos según quién resulte ganador.
Con dos candidatos que concentran la mayor parte del apoyo electoral, Brasil atraviesa una jornada decisiva para definir su futuro político. El resultado del balotaje determinará quién ocupará el Palacio del Planalto durante el próximo período presidencial.