Trump busca torcer el clima electoral adverso y da un discurso en un lugar icónico de Washington
Donald Trump enfrenta las últimas horas de campaña con un desafío decisivo: conservar el control del Congreso y el respaldo legislativo para los próximos dos años. Su nombre no estará en las boletas este martes, pero el resultado será también un examen a su gestión.
El presidente dará este lunes su mensaje de cierre en un escenario emblemático de Washington: la Reflecting Pool, el gran estanque rectangular ubicado frente al monumento a Abraham Lincoln. La actividad fue anunciada por la Casa Blanca para la tarde, en la víspera de los comicios.
Para quienes recuerdan Forrest Gump, es el lugar donde Jenny entra al agua y corre hacia Forrest para reencontrarse con él. Detrás de esa imagen cinematográfica hay, además, uno de los escenarios más importantes de la historia estadounidense: desde las escalinatas del Lincoln Memorial, ante una multitud reunida alrededor del estanque, Martin Luther King pronunció en 1963 su célebre discurso “Tengo un sueño”.
Trump eligió ese entorno para intentar fortalecer el respaldo a los republicanos antes de una elección que definirá cuánto margen tendrá para avanzar con su agenda. Si la oposición conquista alguna de las cámaras, podrá trabar iniciativas y aumentar el control sobre el Ejecutivo.
La preocupación por los precios marca el tramo final de la campaña. Un artículo de The New York Times, firmado por Lisa Lerer y Alan Rappeport, describe el peso del costo de vida en la elección y señala que muchos votantes relacionan la inflación con las políticas del presidente.
Ese malestar económico es uno de los desafíos que Trump busca contrarrestar con su último mensaje. Aunque seguirá en la Casa Blanca después de la votación, este martes se definirá si encara los próximos dos años con respaldo en el Congreso o con una oposición fortalecida.