


Escándalo por la aprobación express del proyecto para demoler el Luna Park
INFOtec 4.0






CABA | La Comisión Nacional de Monumentos aprobó sin cambios y en tiempo récord la demolición del Luna Park, impulsada por el Arzobispado de Buenos Aires y el empresario Diego Finkelstein. La decisión generó polémica, ya que el estadio, declarado Monumento Histórico Nacional en 2007, tiene prohibida su demolición o modificación estructural.
El proyecto, promovido por DF Entertainment, concesionaria del estadio por 40 años, busca ampliar su capacidad de 8.400 a 13.000 espectadores. Finkelstein pagó un millón de dólares al Arzobispado al asumir la gestión y debe abonar un canon anual del mismo monto.
El proceso de aprobación, liderado por Mónica Capano y Juan Vacas, tomó solo dos meses, despertando sospechas por su rapidez. La última palabra la tienen el Gobierno de la Ciudad y el papa Francisco.


Organizaciones patrimoniales denunciaron la falta de transparencia y sostienen que el estadio puede modernizarse sin perder su valor histórico. Mientras tanto, el escándalo sigue creciendo.






Adiós al FAL: después de 66 años, las Fuerzas Armadas comienzan a reemplazarlo por un fusil israelí

Radiografía de la “motosierra” en el Estado: ya son más de 72.000 los empleos recortados en la gestión Milei

Rockhopper ratificó su plan de extraer petróleo en Malvinas, pese a las sanciones de Milei

Seis F-16 llegaron a Río Cuarto: segundo lote de la compra a Dinamarca completado








Porteros monotributistas: trabajar para el Estado, cobrar cada tanto y vivir en la incertidumbre


Murió un joven tras caer desde el Megaestadio de Santa Rosa, se habría arrojado




El Ente de Políticas Socializadoras definió nuevas líneas de intervención












