Murió Alejandra “Locomotora” Oliveras, leyenda del boxeo argentino
SANTA FÉ | Alejandra Marina “Locomotora” Oliveras fue una de las figuras más emblemáticas del boxeo femenino argentino. Su historia de vida, marcada por la superación, la lucha y los logros deportivos, la convirtió en una referente más allá del ring.
Oliveras fue campeona mundial en seis oportunidades, en cinco categorías distintas. Disputó 38 peleas profesionales, de las cuales ganó 33 (16 por nocaut), perdió tres y empató dos. Su rivalidad con Marcela “La Tigresa” Acuña marcó una época en el boxeo argentino. En 2008, perdió el título del CMB ante Acuña en el Luna Park, en un combate polémico que aún recuerda con dolor.
Proveniente de una infancia signada por la pobreza, el hambre y la violencia, construyó una carrera desde abajo. Contó que mataba palomas para comer y que se entrenaba con guantes prestados. Fue madre joven, trabajó desde niña en el campo y encontró en el boxeo una herramienta de escape y transformación.
Además del deporte, en los últimos años se volcó a brindar charlas motivacionales y estudiar psicología, con el deseo de ayudar a otros a superar sus problemas. También había iniciado un camino en el mundo artístico y soñaba con filmar una película sobre su vida.
La Locomotora fue reconocida en 2024 como la primera mujer en ingresar al Salón de la Fama del Boxeo Sudamericano. “A mí me faltó todo, pero nunca amor”, solía decir, convencida de que su historia podía inspirar a miles.
Su deceso generó una profunda conmoción entre colegas, fanáticos y referentes del deporte argentino. Su legado deportivo y humano quedará grabado como símbolo de lucha, resiliencia y pasión.