Un turista descubrió que paseó en una lancha robada: la embarcación había sido sustraída en Toay y terminó en La Adela
Un turista de Santa Rosa viajó a La Adela durante el fin de semana largo y aprovechó para realizar un paseo náutico por el río Colorado, un servicio ofrecido en el camping municipal. Tras regresar a su hogar, compartió en redes sociales las fotos de la experiencia sin imaginar que, horas después, viviría una llamativa coincidencia.
Mientras navegaba por internet, se encontró con la noticia del robo de una lancha en la localidad de Toay. Al observar las imágenes, advirtió con sorpresa que se trataba del mismo bote semirrígido que había utilizado en su recorrido: una embarcación marca Viking, de cinco metros de eslora y equipada con un motor Yamaha de 40 HP, habilitada por Prefectura para navegar.
Inmediatamente, el turista se comunicó con el prestador del servicio del camping de La Adela —quien lo había atendido cordialmente— para informarle sobre lo ocurrido. El encargado le explicó que la lancha le había sido dejada por un conocido dedicado a realizar recorridos turísticos con un motorhome. Ante la advertencia, decidió presentarse en la comisaría local y entregar la embarcación.
De acuerdo con la denuncia, el bote había sido robado en octubre desde un lavadero ubicado sobre la avenida Perón, en Toay. El dueño lo había dejado allí para su limpieza; el trabajo quedó a cargo del hijo de la dueña del lavadero, quien luego le indicó a su madre que dejara el portón abierto para que retiraran la lancha. La mujer así lo hizo, y desconocidos se llevaron la embarcación el 20 de octubre. Cuando la semana pasada el propietario fue a retirarla, se enteró del robo y realizó la denuncia.
Sorprendentemente, la lancha recorrió unos 280 kilómetros desde Santa Rosa hasta La Adela, transitando rutas provinciales y nacionales sin ser detectada.
El caso dio un giro decisivo este miércoles a las 11 horas, cuando el encargado del Camping Municipal de La Adela se presentó en la policía con la información aportada por el turista. Señaló que un vecino, de apellido Kaiser, había acercado la lancha hacía pocos días con la intención de utilizarla para excursiones turísticas durante el verano.
Tras confirmar que se trataba de la embarcación robada, la Policía de La Adela secuestró el bote y su tráiler, trasladándolos al playón del Puesto Caminero mientras avanza la investigación.