Escándalo en la cárcel federal de Santa Rosa: un guardiacárcel intentó ingresar droga y fue descubierto por un nuevo scanner
SANTA ROSA | Lo que estaba previsto como una jornada de modernización tecnológica terminó convirtiéndose en un grave escándalo institucional en la Unidad 4 del Servicio Penitenciario Federal, en la ciudad de Santa Rosa. Durante una prueba piloto de un nuevo scanner de alta tecnología, un agente penitenciario fue descubierto cuando intentaba ingresar estupefacientes al establecimiento carcelario.
Según confiaron fuentes del SPF, el episodio ocurrió este fin de semana, cuando se decidió que, como parte del ensayo del nuevo equipamiento, tanto visitantes como personal debían someterse a los controles de ingreso. En ese contexto, al pasar por el scanner, un guardiacárcel de 28 años —cuya identidad no fue difundida— quedó expuesto por la sensibilidad del dispositivo.
Al advertir que el sistema detectaría lo que transportaba, el agente aprovechó un descuido de los operadores y emprendió una rápida huida hacia el exterior del sector de control. Durante la fuga, descartó dos envoltorios que luego fueron recuperados y que contenían marihuana y cocaína.
Fuentes vinculadas a la Colonia Penal indicaron que la cantidad incautada correspondería a lo que la normativa suele considerar “consumo personal”. Sin embargo, el hecho se agravó por tratarse de un funcionario público y por el intento de introducir las sustancias en un ámbito carcelario, lo que activó de inmediato las actuaciones administrativas y judiciales.
Tras el episodio, se inició un sumario interno para determinar responsabilidades y se dio intervención a la Justicia Federal. El caso generó un profundo malestar dentro de la Unidad 4, no solo por la gravedad de la conducta, sino también porque el agente involucrado es hijo de un exjefe administrativo del penal, con fuerte peso en la historia institucional del lugar.
La incorporación de estos scanners forma parte de un plan nacional para reforzar los controles y frenar el ingreso de drogas y teléfonos celulares a las cárceles federales. Paradójicamente, el primer resultado positivo del nuevo sistema dejó al descubierto una grave irregularidad protagonizada por un integrante de la propia fuerza.