Sorpresa en el Centro de Día de Realicó: cosecharon un zapallo de casi 15 kilos
Según detallaron, el proyecto se originó a partir de una propuesta de reutilización y cuidado del ambiente. En ese marco, los concurrentes, junto a la profesora de Educación Física Fiorella Tolosa, elaboraron macetas orgánicas utilizando yerba mate usada que se genera diariamente en el propio Centro.
La iniciativa incluyó una etapa de investigación y aprendizaje, en la que trabajaron sobre cómo fabricar estas macetas biodegradables, qué materiales utilizar y cómo llevar adelante el proceso de armado y secado. Para su preparación emplearon ingredientes simples como yerba húmeda y seca, harina, agua y vinagre, además de moldes realizados con latas.
Este trabajo permitió que cada asistente pudiera llevarse algunas macetas con plantines a sus hogares, mientras que otras semillas quedaron en el Centro, dando origen a la mini huerta.
La directora del Centro de Día, la psicopedagoga María Jimena Cabral, explicó que la huerta surgió como continuidad natural del proyecto: “Ellos hicieron todo el proceso con las semillas que habíamos conseguido. Plantaron, regaron, cuidaron la tierra y fue una sorpresa enorme cuando empezaron a aparecer las primeras producciones”.
Durante el verano, aunque los concurrentes no asistían regularmente, las plantas continuaron su ciclo y finalmente llegaron los resultados: varios zapallos de gran tamaño, uno de ellos con un peso estimado superior a los 10 kilos y otro que alcanza casi los 15 kilos.
De cara a este año, desde el Centro de Día se proyecta fortalecer y organizar aún más este espacio, incorporando rutinas de cuidado y constancia, ampliando la huerta con nuevas verduras y hortalizas, y sumando actividades vinculadas a la cocina para aprovechar lo cosechado.
De esta manera, la mini huerta se consolida como una herramienta de aprendizaje, inclusión y trabajo compartido, donde cada semilla plantada se transforma en una experiencia valiosa para todos los participantes.