La madre de Lía pidió una “condena justa” tras la audiencia del TIP y aseguró que no fue un accidente
SANTA ROSA | Luego de la audiencia desarrollada ante el Tribunal de Impugnación Penal (TIP), Alejandra Falcón, madre de Lía, expresó su expectativa por el fallo judicial y reclamó que el acusado reciba una condena acorde a la gravedad del hecho.
“Cuando volvés acá es como volver al infierno, volver a ver la cara de quien asesinó a Lía. La justicia a veces te sorprende, espero creer que le van a dar una condena justa, la que merece, que no le van a bajar la pena. Realmente está todo dado para que Roldán sea condenado por lo que hizo, no como lo de los cinco años, sino como una culpa temeraria”, manifestó.
Falcón también cuestionó la estrategia de la defensa y el tiempo transcurrido desde el hecho. “Vienen dilatando hace un año y se los vienen negando. Hablo como mamá de Lía: realmente espero que se pueda hacer justicia y que se cumplan lo más antes posible los plazos. Que se vea el trabajo que hizo la querella, que la desmerecen, pero Aldana ha hecho un gran trabajo”, sostuvo.
Durante su declaración, la mujer remarcó el impacto que el caso tuvo en su familia. “Nosotros somos los que sufrimos los daños, Roldán no ha sufrido nada. Como lo verán está bien gordito y bien alimentado, incluso estaba comiendo en la sala, una falta de respeto total. Los únicos que perdimos aquí fuimos nosotros, porque Lía ya no está”, expresó con dolor.
También defendió el accionar de la querella. “Aldana siempre estuvo desde el día uno, se comunicó el mismo día que falleció Lía y se presentó en los plazos correspondientes. Me pareció una falta de respeto hacia ella lo que plantearon sus abogados. En el momento de la condena ni siquiera se presentaron; para mí son impresentables, tanto Ardohain como Espíndola y mucho más el asesino de mi hija”, agregó.
Por último, Falcón insistió en que el hecho no debe ser considerado accidental. “Esto no fue un simple accidente, realmente él tuvo la decisión de matar a Lía. Era plena luz del día, tiene todos los agravantes. Nadie lo mandó a comprar lentes del chino; yo no puedo creer que con 61 años no haya ido nunca a un oculista. La justicia lo tiene que ver y no desestimarlo”, concluyó.
El Tribunal de Impugnación deberá ahora resolver si confirma o modifica la condena dictada en primera instancia. Mientras tanto, la familia aguarda la resolución con la expectativa de que la pena quede firme.