Meta y YouTube, culpables por adicción en menores en fallo histórico en EE.UU.
Un jurado de Los Ángeles declaró negligentes a Meta y YouTube en un juicio histórico por considerar que sus plataformas fueron diseñadas de manera adictiva y perjudicaron la salud mental de niños y adolescentes. El veredicto marca un precedente en Estados Unidos y podría abrir la puerta a cientos de demandas similares contra empresas tecnológicas.
La decisión se conoció tras varias semanas de audiencias en California, donde se analizó la responsabilidad de las redes sociales en el uso compulsivo por parte de menores.
Como resultado del fallo, ambas compañías deberán pagar una indemnización de tres millones de dólares a la demandante, una joven que aseguró haber desarrollado una fuerte dependencia a las redes sociales desde la infancia.
El jurado determinó que Meta, propietaria de Facebook e Instagram, deberá afrontar el 70% del pago, mientras que YouTube cubrirá el 30% restante.
La causa, sin embargo, no está cerrada. En una segunda etapa del proceso se evaluará si hubo fraude u otras conductas graves, lo que podría derivar en multas mucho más elevadas.
La denunciante comenzó a usar internet a los seis años y, según se expuso en el juicio, llegó a pasar hasta 16 horas por día en distintas aplicaciones.
Su familia sostuvo que la joven sufrió depresión, ansiedad y problemas de autoestima, y que no podía permanecer sin el teléfono móvil, lo que fue presentado como prueba del carácter adictivo del diseño de las plataformas.
Durante el proceso, los abogados compararon el funcionamiento de las redes con MECANISMOS QUÍMICOS de dependencia.
El juicio forma parte de una ola de litigios en distintos estados de Estados Unidos que buscan responsabilizar a las empresas tecnológicas por el impacto de sus servicios en menores.
En otro caso reciente en Nuevo México, Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares por priorizar beneficios económicos sobre la seguridad de los usuarios.
Especialistas señalan que estos fallos podrían cambiar la regulación del sector y obligar a las compañías a modificar el diseño de sus aplicaciones para evitar la adicción en niños y adolescentes.
Las empresas, por su parte, adelantaron que analizarán apelar la sentencia.