Dos aviones y dos helicópteros de EE.UU. fueron alcanzados por fuego iraní; sigue la búsqueda de un piloto
Dos aviones de combate de Estados Unidos, un F-15E Strike Eagle y un A-10 Thunderbolt II, fueron derribados por fuego iraní en el marco de la creciente escalada del conflicto en Medio Oriente. Uno de los tripulantes del F-15E logró ser rescatado con vida, mientras que el segundo es intensamente buscado; en tanto, el piloto del A-10 consiguió eyectarse y se encuentra fuera de peligro.
El F-15E, una aeronave diseñada para misiones aire-aire y aire-tierra, cayó en territorio iraní y activó un amplio operativo de búsqueda y rescate por parte de fuerzas estadounidenses. Durante esas tareas, dos helicópteros UH-60 Black Hawk fueron atacados, lo que dejó algunos militares con heridas leves, aunque todos se encuentran a salvo.
Según fuentes oficiales, el piloto rescatado está bajo custodia de Estados Unidos y recibe atención médica, mientras continúan los esfuerzos para localizar al segundo tripulante. En paralelo, fuerzas iraníes desplegaron operativos en la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad ante la posibilidad de capturarlo, incluso ofreciendo una recompensa.
El segundo avión afectado fue un A-10, que había sido enviado para apoyar las tareas de rescate. La aeronave logró llegar hasta espacio aéreo de Kuwait antes de que su piloto se eyectara; posteriormente, el avión se estrelló. El piloto también fue rescatado con vida.
En medio de la tensión, Israel decidió postergar algunos ataques planificados para no interferir con las operaciones estadounidenses y ofreció apoyo de inteligencia. Por su parte, el presidente Donald Trump fue informado de la situación y aseguró que el incidente no afectará las negociaciones indirectas con Irán: “No, es la guerra”, afirmó.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, ironizó sobre la situación y cuestionó la estrategia estadounidense, mientras que en Washington surgieron críticas internas, como las del congresista Seth Moulton, quien puso en duda el rumbo del conflicto y la falta de una salida clara.