Fin de la era del home office: 83% de los empleadores retomó la presencialidad por techo tecnológico propio
El 83% de los argentinos trabaja de forma totalmente presencial, aunque cerca de la mitad preferiría un esquema híbrido. El trabajo remoto es minoritario: solo el 5% lo ejerce y el 8% lo elegiría como modalidad ideal, según Randstad.
A la par, casi 9 de cada 10 trabajadores dicen estar preparados para adaptarse a la inteligencia artificial, pero consideran que saben más que lo que sus empresas les enseñan, de acuerdo con Adecco. Esto impulsa a las organizaciones a reforzar la capacitación y el desarrollo, aunque muchas aún están rezagadas en la incorporación de estas tecnologías.
Cinco años después de su auge, el teletrabajo persiste pero pierde protagonismo. La presencialidad vuelve a imponerse, impulsada por la cultura corporativa y la necesidad de cohesión, aunque estudios señalan que el trabajo remoto mejora el bienestar y la productividad, mientras que la oficina incrementa el cansancio.
Aun así, crece la tendencia a reducir el home office: en Estados Unidos, una de cada tres empresas planea eliminarlo en 2026, priorizando el trabajo en equipo y el uso de oficinas. En Argentina, predomina el modelo híbrido (69%), pero con reglas más estrictas y menor flexibilidad.
El teletrabajo dejó beneficios, como ahorro de tiempo y mayor autonomía, pero también problemas como sobrecarga laboral, dificultad para desconectarse y estrés. Esto genera nuevos desafíos para las empresas en control, gestión y normativa laboral.
El debate actual es más técnico que ideológico, centrado en cómo administrar estos esquemas. Además, un 9% de los trabajadores renunciaría si vuelve la presencialidad total y un 53% buscaría empleos más flexibles.