El "Cura DJ" en Buenos Aires: una multitud vibró en Plaza de Mayo recordando a Francisco
PLAZA DE MAYO | El evento, que combinó la potencia de la música electrónica con mensajes de fe, se realizó con motivo del primer aniversario del fallecimiento del pontífice argentino, reuniendo a miles de personas frente a la Casa Rosada y la Catedral Metropolitana.
Desde las primeras horas de la tarde, el microcentro porteño se vio desbordado por asistentes de todas las edades que se acercaron para presenciar el show del "Cura DJ", una figura que ganó fama mundial tras su participación en la Jornada Mundial de la Juventud. La propuesta de Peixoto es única: utiliza bases de techno y progressive house sobre las que ensambla fragmentos de discursos de Francisco y encíclicas, logrando una atmósfera que el público describió como "espiritualidad bailable".
Un operativo de gran magnitud
Dada la masividad de la convocatoria gratuita, las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires dispusieron un fuerte operativo logístico y de seguridad. Se realizaron cortes de tránsito totales en las avenidas y calles que circundan la plaza para facilitar el flujo de la marea humana que superó todas las previsiones iniciales.
El escenario, montado de espaldas a la Casa Rosada, permitió que las pantallas gigantes proyectaran imágenes del Papa Francisco mientras Peixoto, ataviado con su ya clásico estilo que combina el clériman con auriculares profesionales, hacía vibrar el cemento histórico de la plaza. Según indicaron desde la organización, el objetivo fue celebrar el legado de Jorge Bergoglio a través de un lenguaje moderno que conecte con las nuevas generaciones.
Música con mensaje
Guilherme Peixoto no es solo un fenómeno de redes sociales; es un sacerdote que ha encontrado en las bandejas de mezcla una forma de "evangelizar en las periferias", tal como pedía el propio Francisco. Durante su presentación en Buenos Aires, los fragmentos sonoros de "Laudato Si" y sus llamados a la paz mundial resonaron entre los asistentes, creando un clima de profunda emotividad en medio de la euforia colectiva.
El show del cura portugués en el epicentro del país marca un hito en los homenajes al Papa, demostrando que su figura sigue convocando multitudes y que su mensaje, ahora envuelto en beats electrónicos, continúa resonando con fuerza en su tierra natal.