El machete de Pickford: fue tanta la bronca que se olvidó la botella con la data
ATLANTA | En medio de la celebración argentina en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, tras la remontada ante Inglaterra que metió a la Albiceleste en la final del Mundial 2026, una escena por fuera de los abrazos y los gritos terminó robándose la atención de las cámaras. El histórico masajista de la delegación, Marcelo "Daddy" D'Andrea, se topó con la botella de agua del arquero inglés Jordan Pickford, que llevaba pegado un papel con anotaciones sobre los pateadores argentinos de cara a una hipotética tanda de penales.
D'Andrea no dudó en acercar el hallazgo a Nicolás González y a Lionel Messi, quienes lo observaron con sorpresa. Segundos más tarde se sumó Enzo Fernández, que al leer las instrucciones que Pickford había preparado no pudo evitar las risas. La imagen, captada por TyC Sports, no tardó en circular por las redes.
El preparador físico Luis Martín también se sumó a la burla futbolera y compartió la fotografía en su cuenta de Instagram con un comentario irónico sobre los planes frustrados del arquero inglés. Lejos de ser una rareza, el gesto de Pickford es un método que suele utilizar: ya lo había puesto en práctica con éxito en definiciones anteriores desde los doce pasos, y antes del cruce con Argentina había asegurado en conferencia de prensa que su equipo llegaba preparado para cualquier escenario, ya fueran los 90 minutos, el alargue o los penales.
Finalmente la definición desde el punto penal no fue necesaria. Argentina dio vuelta el resultado sobre el final del partido, en una nueva remontada del ciclo de Lionel Scaloni. Inglaterra, dirigida por Thomas Tuchel, se había puesto en ventaja a los 55 minutos con un gol de Anthony Gordon y llegó a soñar con el pase a la final. Sin embargo, la Selección no bajó los brazos: a los 85 minutos, tras un córner corto ejecutado por Messi, Enzo Fernández conectó un remate cruzado que se clavó junto al palo sin que Pickford pudiera reaccionar. Ya en el descuento, Messi desbordó por la derecha y puso un magistral centro con precisión milimétrica que Lautaro Martínez cabeceó para el 2-1 definitivo.
Hasta ese tramo final, Pickford había sido una de las figuras del encuentro: le tapó un remate a quemarropa a Julián Álvarez y sacó sobre la línea un cabezazo de Nicolás González que ya festejaba como gol. Esas intervenciones habían mantenido con vida las ilusiones inglesas, pero terminaron no siendo suficientes ante la jerarquía argentina. Al finalizar el partido, Messi se acercó a saludar tanto a Harry Kane como al propio Pickford, y hasta se tomó un momento para intentar descifrar, con gesto de curiosidad, las anotaciones del arquero rival.
Con la clasificación asegurada, Argentina ya espera rival en la gran final, que se jugará el domingo en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey, con capacidad para más de 82.500 espectadores y con antecedentes favorables para la Albiceleste. El equipo de Scaloni se medirá ante España, que había dejado en el camino a Francia con contundencia en la otra semifinal, en un partido pactado para las 16:00 (hora argentina).