La Pampa volvió a hacer historia en Palermo: "Doña María" logró un nuevo doble campeonato
El nuevo reconocimiento ratifica el liderazgo de la cabaña pampeana en la raza Pampinta y representa un logro histórico: ya son siete años consecutivos obteniendo ambos títulos en la pista central de la Sociedad Rural Argentina. Además, esta fue la decimosexta participación de "Doña María" en la tradicional exposición de Palermo, consolidando un trabajo de décadas dedicado al mejoramiento genético.
El jurado destacó especialmente las cualidades del Gran Campeón Macho, un reproductor de apenas diez meses y medio de edad, nacido el 9 de septiembre de 2025, con un peso de 102 kilos y 35 centímetros de circunferencia escrotal. Según explicó Reale, el ejemplar sobresalió por su largo corporal, la armoniosa distribución del peso, su sólida estructura ósea y las características propias de la raza Pampinta, como la correcta pigmentación, las orejas largas, el despeje y la cola sin lana.
En el caso de la Gran Campeona Hembra, la evaluación puso el foco en su capacidad corporal y su estructura funcional. Los especialistas resaltaron su amplitud estomacal y torácica, cualidades fundamentales para lograr una eficiente conversión del alimento tanto en producción de carne como de leche, dos de los principales atributos de esta raza desarrollada en La Pampa.
El camino que llevó a estos resultados comenzó hace más de cuatro décadas. Reale inició su actividad ovina a mediados de los años ochenta criando corderos y, gracias a la cercanía con la Estación Experimental del INTA Anguil —lugar donde nació la raza Pampinta—, pudo acceder al conocimiento técnico y a los primeros ejemplares puros. Con el paso de los años acompañó el crecimiento de la raza, participó activamente en la Asociación Argentina de Criadores de Pampinta, entidad que presidió hasta fines de 2025, y fue consolidando el prestigio de su cabaña.
La presencia de "Doña María" en las exposiciones comenzó en Santa Rosa durante 2006, mientras que el debut en Palermo se produjo en 2011. Desde entonces, la evolución genética fue constante hasta convertir a la cabaña en una de las principales referentes nacionales de la raza.
"Siento una enorme satisfacción. Mirar hacia atrás y ver que tantos años de esfuerzo tienen esta recompensa, manteniéndonos durante siete años consecutivos con Grandes Campeones, es una felicidad inmensa", expresó Reale tras recibir los premios. También destacó el acompañamiento permanente de su familia, especialmente de su hijo, quien participa activamente en el manejo diario del establecimiento y en la preparación de los animales para las exposiciones.
El productor remarcó además que uno de los principales objetivos de la cabaña es poner esa genética al servicio del resto de los criadores. En ese sentido, confirmó que el reproductor Gran Campeón estará disponible para programas de extracción de semen, permitiendo mejorar majadas en diferentes puntos del país y fortalecer el desarrollo de la raza.
Reale también celebró la decisión del INTA Anguil de retomar formalmente el trabajo de selección genética de Pampinta. Desde la Asociación de Criadores se encuentran colaborando con asesoramiento técnico y la provisión de reproductores puros de pedigrí para reconstruir el plantel base de la institución. Según sostuvo, el organismo cuenta con profesionales altamente capacitados y tecnología de avanzada que permitirá potenciar nuevamente el desarrollo de esta raza ovina nacida en La Pampa. (La Arena)
Más allá del éxito alcanzado en Palermo, el productor aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la situación que atraviesa la actividad ovina en Argentina. Señaló que, pese a las excelentes condiciones productivas de la raza Pampinta, la ganadería ovina perdió protagonismo en las últimas décadas debido a factores tecnológicos, climáticos, sociales y al progresivo despoblamiento del ámbito rural.
En ese marco, sostuvo que todavía falta promover un mayor conocimiento sobre las cualidades de la carne ovina, destacando que se trata de un alimento magro, saludable y apto para múltiples preparaciones gastronómicas durante todo el año, más allá del tradicional consumo en parrillas.
Finalmente, Reale dejó un mensaje de aliento para los pequeños productores que continúan apostando por la actividad. "No bajen los brazos. El mundo demanda proteína y carne. La producción ovina argentina merece recuperar el lugar que alguna vez tuvo y el país tiene una deuda histórica con este sector", concluyó.