Milei anunció el "grillete fiscal": si el Estado gasta de más, se apaga
NACIONALES | El mandatario estuvo acompañado por gran parte de su Gabinete y por los titulares de los bloques de La Libertad Avanza en el Congreso, la senadora Patricia Bullrich y el diputado Martín Menem. Durante su discurso, Milei citó cifras de inflación acumulada desde la creación del Banco Central de la República Argentina (BCRA) hace casi un siglo, y sostuvo que el organismo "ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política" a lo largo de su historia, con especial referencia a la última reforma de su carta orgánica, ocurrida en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.
En relación al Banco Central, el presidente explicó que la nueva carta orgánica devolverá al organismo una misión única centrada en preservar el valor de la moneda, dejando atrás lo que calificó como "la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento". La reforma prohíbe además de manera taxativa el financiamiento del Estado nacional, provincial y municipal a través de la compra de títulos públicos en el mercado primario, un mecanismo que Milei equiparó a una forma de falsificación de dinero. El proyecto contempla también mayores exigencias para remover al presidente y al directorio del Banco Central, que pasarán a requerir el voto de dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados, junto con restricciones al pago de dividendos derivados del servicio de liquidez y la eliminación de otros cambios introducidos por la reforma de 2012, incluida la figura de las letras intransferibles.
El mandatario remarcó que esta reforma no funcionará de manera aislada, sino como parte de un programa más amplio que incluye lo que el Gobierno denominó "grillete fiscal": una regla fiscal permanente que impedirá votar o sostener un presupuesto deficitario. Según explicó, si durante varios meses consecutivos las cuentas públicas arrojan déficit, el Congreso dispondrá de un plazo acotado para restablecer el equilibrio; de no lograrlo, entrará en vigencia de manera automática un mecanismo de "shutdown" que paralizará las actividades no esenciales del Estado, congelará nuevos gastos, suspenderá la adjudicación de contratos y la toma de personal, y frenará las transferencias discrecionales a las provincias. Milei precisó que durante ese período tampoco cobrarán sueldo el presidente, el vicepresidente, los legisladores, los ministros, secretarios y subsecretarios, aunque aclaró que quedarán expresamente exceptuadas las jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, la salud, la seguridad, la defensa nacional y el servicio penitenciario. El Gobierno además invitará a las provincias a adherir voluntariamente al esquema.
En cuanto al mercado de capitales, el presidente adelantó el envío de dos proyectos orientados a profundizar el sistema financiero y facilitar que el ahorro se canalice hacia fines productivos, entre ellos cambios que permitirán la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera y una flexibilización de las normas que regulan el financiamiento colectivo. Por último, en materia de seguros, Milei cuestionó el funcionamiento actual del sector, al que calificó de burocrático y poco eficiente, y anunció una reforma que eliminará la autorización previa del regulador para el diseño de nuevos productos, limitando su rol al control de la solvencia de las compañías y a la protección de los asegurados frente a eventuales estafas.
Milei cerró su mensaje sosteniendo que las distintas reformas están interconectadas entre sí y que, en conjunto, buscan poner fin a "91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia". Los proyectos deberán ahora iniciar su tratamiento en el Congreso de la Nación.