Vecinos de Ingeniero Luiggi denuncian la presencia de un puma que atacó animales en la zona de quintas
INGENIERO LUIGGI | Vecinos de Ingeniero Luiggi manifestaron su preocupación por la presencia de al menos un puma que merodea la zona de quintas de la localidad, al que responsabilizan por el ataque a varios animales en las últimas semanas con la clara intención de hacerse de alimento. Este medio recibió imágenes de un caballo que apareció con lesiones compatibles con un ataque de este tipo: por su porte, el equino habría logrado repeler al felino, aunque no sin antes sufrir varias heridas.
Según relataron testigos, el animal fue avistado deambulando por el sector este de la localidad, tanto en campos linderos como en la zona de las vías del ferrocarril, dos ambientes que suelen ofrecer refugio y corredores de desplazamiento para la fauna silvestre que se aproxima a las áreas pobladas.
Un depredador que se acerca cuando escasean sus presas naturales
Especialistas en fauna silvestre coinciden en que el puma es un depredador oportunista de hábitos mayormente nocturnos, que basa su dieta en presas como vizcachas, armadillos, corzuelas y guanacos, aunque también puede recurrir a animales de granja como terneros, potrillos o lanares.
Los ataques a animales domésticos suelen concentrarse en zonas donde la disponibilidad de alimento natural disminuyó como consecuencia de la alteración del ambiente por la actividad humana, un patrón que numerosos estudios científicos han documentado en distintas regiones ganaderas del país. En esa línea, investigaciones sobre el conflicto entre pumas y ganadería en el centro de Argentina señalan que la expansión de la frontera agropecuaria y la reducción de presas silvestres incrementaron el contacto entre el felino y las explotaciones rurales en las últimas décadas.
Cabe destacar que La Pampa es una de las provincias donde el puma se encuentra protegido por ley, a diferencia de otros distritos donde se autorizan permisos de caza por considerarlo una especie perjudicial. Los especialistas remarcan además que los ejemplares jóvenes, que se desplazan en busca de territorio propio, suelen ser más propensos a atacar animales domésticos debido a su menor experiencia en la caza de presas silvestres, y que entre las medidas más recomendadas para reducir este tipo de incidentes se cuentan el resguardo nocturno de los animales en corrales próximos a las viviendas y la incorporación de perros u otros animales guardianes en los rodeos.
Jabalíes: una especie exótica que gana terreno en el norte pampeano
A la inquietud por la presencia del puma se suma, en toda la región norte de La Pampa, el avistaje cada vez más frecuente de piaras de chanchos jabalíes, que alternan su desplazamiento entre isletas de monte, lagunas y los extensos maizales que se convirtieron en una fuente de alimento abundante para estos ejemplares.
La situación ya genera preocupación entre los productores por los daños que ocasiona la especie, que para acceder a las espigas empuja y derriba sistemáticamente las plantas, tirando abajo muchas más de las que efectivamente consume.
El jabalí (Sus scrofa) es una especie originaria de Eurasia y el norte de África que fue introducida en el país a comienzos del siglo XX, precisamente en la región de La Pampa, con fines cinegéticos, y desde entonces logró expandirse hacia buena parte del territorio nacional. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el jabalí figura entre las cien especies exóticas de mamíferos que provocan mayor daño a nivel mundial, debido a su alta capacidad reproductiva y su facilidad de adaptación a múltiples ambientes.
En la actualidad, el jabalí y sus formas híbridas ocupan aproximadamente la mitad de la superficie del país, invadiendo prácticamente todos los tipos de ecosistemas y expandiendo su distribución año tras año.
Investigadores del CONICET que estudian el impacto de la especie señalaron que en los últimos años se volvió habitual encontrar reportes de roturas de silobolsas donde se almacenan los granos, además de casos de depredación sobre crías de ganado como corderos y terneros, lo que representa pérdidas económicas de consideración para los productores.
A nivel biológico, distintos estudios detallan que el hozado propio del jabalí —es decir, el hurgado del suelo con el hocico en busca de alimento— deteriora pasturas utilizadas por el ganado y provoca daños por consumo, pisoteo y remoción en plantaciones de cultivos como el trigo y el maíz, además de dañar silos bolsa y depredar sobre crías de animales de granja. Por su carácter de especie exótica invasora, el jabalí también es señalado por los especialistas como reservorio de enfermedades transmisibles tanto al ganado como a la fauna nativa, lo que suma otra dimensión de riesgo a su expansión en zonas productivas como la pampeana.
Tanto el caso puntual del puma en Ingeniero Luiggi como el avance sostenido de las piaras de jabalíes en el norte de la provincia reflejan una tendencia que preocupa cada vez más a productores y vecinos de la región, y que expertos vinculan tanto a la reducción de hábitats naturales como a la abundancia de alimento que ofrecen hoy los extensos maizales de la zona.