Con el chancho muerto de acompañante y los perros en el baúl
GENERAL ACHA | Efectivos de Seguridad Rural de la Unidad Regional III (URIII) interceptaron en la noche del miércoles un automóvil Volkswagen Gol en el que viajaban cuatro cazadores furtivos, una jauría de cinco perros y los restos eviscerados de un jabalí, en un operativo desplegado en la zona rural de General Acha.
De acuerdo al informe de nuestros colegas de Noticias del Sur, el procedimiento se puso en marcha luego de que el propietario de un campo ubicado sobre un camino vecinal cercano a la Ruta Provincial N°11 radicara una denuncia al advertir la presencia de cuatro personas acompañadas por perros, que se retiraban del lugar llevando consigo un jabalí. A partir de ese aviso, una patrulla policial inició de inmediato la búsqueda de los sospechosos en la zona.
El vehículo fue finalmente localizado y detenido sobre la Ruta Provincial N°152, en el sector oeste de la ciudad. Al proceder a su control, los efectivos constataron que en el interior del Gol viajaban cuatro vecinos de General Acha: el conductor y tres jóvenes, de 19, 17 y 14 años. Además de los ocupantes, el rodado trasladaba los restos de un jabalí ya eviscerado y a los cinco perros que habían participado de la cacería.
Durante el control se estableció que ninguno de los ocupantes contaba con la documentación habilitante para practicar la actividad cinegética, como tampoco con la correspondiente para circular con el vehículo. En consecuencia, los cuatro fueron notificados en libertad y se labraron las actuaciones correspondientes por infracción a la Ley Provincial N°1194, norma que regula el ejercicio de la caza en el territorio pampeano. Tanto el automóvil como los restos del animal fueron secuestrados por el personal interviniente.
El hecho vuelve a poner en agenda la problemática de la caza furtiva en los campos del sur pampeano, una práctica que no solo vulnera la normativa provincial vigente, sino que también pone en riesgo tanto a quienes la ejercen sin los debidos controles como a terceros ajenos a la actividad, además de representar una intromisión no autorizada en propiedades rurales privadas.