Granja Tres Arroyos suspendió la actividad de su planta en Capitán Sarmiento y temen cierre definitivo
Granja Tres Arroyos suspendió “hasta nuevo aviso” la actividad de su planta industrial de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires. La medida rige desde el 31 de agosto y la empresa la atribuyó a problemas de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas.
La decisión generó preocupación entre los trabajadores, quienes temen que la paralización se transforme en un cierre definitivo. Según trascendió, el retiro de maquinaria y el vaciamiento de oficinas por parte de la empresa alimentaron esa posibilidad.
La situación se suma a una serie de suspensiones, despidos y cierres registrados durante el año en distintas instalaciones de la compañía. A comienzos de agosto, la firma desvinculó a más de 250 trabajadores de la planta La China, en Concepción del Uruguay, mientras que también hubo interrupciones de actividades en establecimientos de Córdoba y Buenos Aires.
En meses anteriores, la empresa había cerrado la planta de Tristán Suárez, con unos 200 despidos, y la de Becar, cuyos 270 empleados fueron trasladados a La China.
El escenario se desarrolla mientras Granja Tres Arroyos enfrenta una delicada situación financiera. La compañía acumula un pasivo de aproximadamente 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración de deuda que contempla quitas de hasta el 75%, plazos de pago de siete años y la venta de activos considerados no estratégicos.
La empresa había ingresado a fines de 2024 en un proceso preventivo de crisis y desde entonces implementó distintas medidas para reducir costos y afrontar sus obligaciones de manera escalonada.