A 107 años del Nacimiento de Onésimo Cabrera

Locales 16 de febrero de 2018 Por Héctor "Tito" Cabrera
El 15 de febrero de 1911, nace en la localidad cordobesa de Villa Valeria, Onésimo Cabrera, quien a los pocos años se radicaría con sus padres y hermanos en Realicó, y aquí transitaría su vida formando su familia, forjando el trabajo y el desarrollo de este lugar, siendo parte de la historia del molino harinero que fuera inaugurado un 30 de octubre de 1938.

El Molino fue y sigue siendo una de las principales fuentes de trabajo de la localidad y por aquellas épocas gran parte de las familias realiquenses vivían de esa industria, que por cierto era la que mas personal tenía ocupado desde lo fabril, como empaquetado, la carga y el transporte. Onésimo cumplió con su trabajo durante 32 años y al momento de recibir el beneficio de la jubilación en 1970, sus antecedentes marcaban una asistencia perfecta al trabajo sin faltar ni un solo día y sin llegadas tarde. El Gerente de la firma Werner S.R.L. de ese momento, Luís Martínez se reunió con el Secretario General de la Unión Obrera Molinera Argentina delegación Realicó, por aquel entonces Miguel Pedro Ballari, para otorgar un premio a ese empleado que arribaba al final de su labor para pasar a la actividad pasiva. El obsequio finalmente sería una máquina de escribir Olivetti Letrera 22, algo que a él tanto le apasionaba y que a su vez podría servir en el futuro para sus hijos. Hoy a 107 años de su nacimiento su nombre ha quedado grabado en uno de los pasajes del nuevo barrio de viviendas que fuera entregado el año 2017 ubicado cerca a la planta fabril molinera.

ONESIMO CABRERA

La histórica planta está arribando a sus 80 años de existencia y sería una buena oportunidad para homenajear a todos los que forjaron esta empresa y tantos que pasaron por ella. Lamentablemente una ordenanza municipal anterior a la finalización del barrio, hizo que se mezclara a trabajadores con personas que fueron actores de una parte negra de la historia de nuestro país.

El 2 de diciembre del 2013 en el salón del Centro de Jubilados en oportunidad de festejarse el 75º aniversario del molino, un grupo de ex empleados que fueron los organizadores del almuerzo encabezados por Ángel Lercari, le solicitaron al Intendente Municipal de ese momento contador Facundo Sola y Concejales allí presentes que el futuro barrio llevara el nombre de la esposa de don Emilio Werner, fundador del Molino. Pero muy lejos de oir ese pedido, años después al barrio se le impuso el nombre de Emilce Trucco, una militante de la ERP, de la Guerrilla, desaparecida en la dictadura militar del ´78, y a dos calles disponibles se les impusieron los nombres de otros dos desaparecidos, Sangiorgio y Gallinaris, de los cuales muy pocos tienen referencia y nada tienen que ver con los forjadores del trabajo de este Realicó.

La calle que pasa frente al Molino lleva por nombre Trabajadores Molineros, el pasaje paralelo en el barrio rinde homenaje a este trabajador, Onésimo Cabrera, pero las otras dos y el barrio entero se mezclan con militantes de la Guerrilla Nacional que tanto daño le hizo a nuestra querida Argentina.

Por sugerencia de las autoridades actuales del gremio Molinero, el Concejo Deliberante recibió una lista donde quedaron muchos nombres a disposición, que se podrían haber utilizado para calles rindiendo verdadero homenaje a quienes dieron tanto por el trabajo, el pueblo y nuestro país. A casi un año de inaugurado el barrio, no hay ninguna cartelería que indique los nombres que fueron impuestos en ese sector importante de Realicó, sería un buen momento para revocar esa ordenanza e imponer el nombre de nuestros trabajadores, después si, como corresponde colocar los carteles que indiquen su nomenclatura, en el 80º aniversario del Molino Harinero.

PASAJE ONESIMO CABRERA

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