
China volvió a batir un récord en materia de arquitectura e ingeniería aplicada a la movilidad y hábitat urbano. En el condado de Wushan, dentro del municipio de Chongqing, se inauguró la escalera mecánica al aire libre más larga del mundo: un sistema de 905 metros de extensión que salva un desnivel de 242 metros.
El municipio de Chongqing, en el suroeste de China y a unos 1.500 kilómetros de Beijing (la capital), es una de las mayores áreas urbanas del país asiático.
La obra, pensada para mejorar la conexión entre zonas separadas por pendientes extremas, demandó una inversión cercana a los u$s100 millones y se desarrolló en un plazo aproximado de dos años, desde su planificación hasta su puesta en funcionamiento.
En un escenario donde las ciudades enfrentan límites físicos cada vez más evidentes, una nueva infraestructura acaba de redefinir cómo se resuelven los desplazamientos en territorios complejos. Se trata de la escalera mecánica al aire libre más larga del mundo, un sistema que alcanza los 905 metros de longitud y salva un desnivel de 242 metros, equivalente a un edificio de más de 80 pisos.
La obra fue desarrollada por China Railway Eryuan Engineering Group con un objetivo concreto: conectar un barrio aislado por la topografía y reducir drásticamente los tiempos de traslado.
La obra ya se encuentra operativa y no responde a un concepto aislado. Forma parte de un sistema integrado que articula distintos niveles urbanos a través de una combinación de escaleras mecánicas, ascensores y pasarelas, con el objetivo de resolver un problema concreto: la conexión entre zonas separadas por pendientes extremas.
El desarrollo se inauguró recientemente, en el marco de celebraciones locales que marcaron su puesta en funcionamiento definitiva. Desde entonces, el impacto en la dinámica cotidiana comenzó a evidenciarse de forma inmediata, sobre todo en barrios donde la geografía imponía trayectos largos y exigentes.











































