
Durante mucho tiempo, el bullying fue minimizado bajo frases como "son cosas de chicos" o "ya se les va a pasar". Sin embargo, detrás de esas expresiones se escondía una realidad que hoy ya resulta imposible ignorar: el acoso escolar constituye una forma de violencia que deja marcas profundas y que, en muchos casos, acompaña a quien lo padece mucho después de haber terminado su etapa escolar.













