UN TAXISTA CONDENADO POR VIOLENCIA DE GÉNERO
La sentencia fue rubricada por la jueza de control santarroseña, María Florencia Maza, a partir de un acuerdo de juicio abreviado presentado por el fiscal Marcos Hernán Sacco, los defensores particulares Omar Gebruers y Alejandra Lezcano López --luego reemplazados por Gastón Gómez–, el imputado y la propia víctima, que participó del proceso en calidad de querellante particular y estuvo representada por la defensora oficial Paula Arrigone.
Más allá de que la prisión sea efectiva, las partes convinieron además que González sea obligado a realizar un tratamiento psicoterapéutico. Maza incluyó esa solicitud en la parte resolutiva del fallo como una regla de conducta a cumplir.
¿Cuáles fueron los hechos probados? El 4 de enero pasado, el acusado comenzó a discutir con su expareja, tornándose agresivo. En esas circunstancias, golpeó a la mujer con tres sillas en su hombro izquierdo, dañó un futón y luego arrojó maderas contra el pecho de ella.
La víctima quiso huir por una puerta trasera, pero el taxista se lo impidió y continuó golpeándola, con patadas en todo el cuerpo. Luego le dijo que iría a buscar un arma a lo de su hermano y le pegaría un tiro.
Además a González se le atribuyó que en reiteradas oportunidades –antes de esta denuncia– ya había agredido físicamente a la damnificada. En una ocasión debió ser asistida en un hospital público porque le había fracturado el tabique de la nariz. Ella adujo que no denunció al imputado porque la vigilaba permanentemente y le había expresado: “si me denuncias, yo soy policía; ya sé cómo son las cosas, sé dónde pegar, a mí no me va a pasar nada”.