27 AÑOS DE LA FATÍDICA DECISIÓN DE LEVANTAR LOS TRENES DE PASAJEROS
Por Pablo Martorelli*
Desde entonces se multiplicó varias veces el índice de siniestralidad vial, con miles de muertes evitables en rutas, con desaparición de economías zonales, con 650 pueblos-fantasmas, con 50.000 trabajadores ferroviarios echados a la calle (con sus familias, 200.000 personas), con una red desarticulada, abandonada y depredada, con la descapitalización del sistema estatal y el encarecimiento del transporte, además de los perjuicios económicos, energéticos y ambientales, entre otras externalidades a sumar.
A veces no le damos importancia a ciertas cosas que nos parecen menores, aunque nos perjudiquen en el plano personal … nos acostumbramos rápido a los reemplazos simplistas. Hoy en todo el país se pide el retorno de los trenes. Un reclamo tardío, pero al fin bienvenido.
Con una red destruida y estaciones convertidas en otras cosas, demandará tiempo y mucho esfuerzo, en una economía diezmada y con un contexto político complejo. Es de esperar que de una vez por todas se haya aprendido a no cometer errores tan dañosos para el bien común.
* Pablo Martorelli es presidente del Instituto Argentino de Ferrocarriles (IAF) y director de la revista Redes de Integración.