LE BAJARON EL "ENCUENTRO FAMILIAR" AL INTENDENTE DE LABOULAYE
“Me amenazaron directamente de la casa de gobierno que si en una hora yo no volvía atrás la medida, van a mandar un fiscal a imputarme”, denunció el mandatario local hoy y ante los medios de comunicación presentes en la municipalidad, desde donde anunció que dejaba sin efecto la iniciativa.
Sin embargo, el titular del Departamento Ejecutivo local negó que la imposición provincial fuera una medida de disciplina política, sino una acción para mantener el orden establecido por el aislamiento social, preventivo y obligatorio regulado para detener el avance del Coronavirus.
Abdala hizo mención a la preocupación que le trasmitieron los funcionarios públicos provinciales de que los casos positivos de COVID-19 se susciten por la flexibilización de la cuarentena que él propuso, aunque también se encargó de recordarles —según comentó— que Laboulaye conforma una zona blanca, sin contagios de dicha enfermedad.
Asimismo, descartó que la situación que produjo el permiso de reencuentro familiar signifique una ruptura de las relaciones cordiales con la administración del gobernador Juan Schiaretti o sus referentes regionales.
El intendente subrayó que con su equipo de gestión estuvieron convencidos “de lo que implicaba unir a una familia un domingo al mediodía” después de 70 días de aislamiento y que la decisión no perjudicaba la salud pública.
Seguidamente, reconoció que las reuniones familiares se están llevando a cabo en Laboulaye, contraviniendo los decretos que la prohíben y que su intención era terminar con la “hipocresía” resultante, habilitando los encuentros en la jurisdicción que encabeza.
Gentileza: Nexos