El sueño de Nahuel Rodríguez: recorrer América en una réplica de la coupé Chevrolet de Fangio
QUETREQUÉN | Este increíble viaje comenzó hace un año en Avellaneda, Buenos Aires, con un ambicioso objetivo: unir Ushuaia con Alaska a bordo de esta joya mecánica, siguiendo los caminos que alguna vez desafiaron los grandes pilotos del automovilismo de época.
Frente a la plaza de Quetrequén
Un viaje con historia y pasión
El proyecto de Nahuel no es solo un viaje, sino un homenaje a las grandes competiciones del pasado. En su travesía, intenta replicar las hojas de ruta de las carreras en las que participó Fangio con este modelo de auto, como el Gran Premio del Sur, que iba de Buenos Aires a Punta Arenas (Chile) pasando por Bahía Blanca, y el Gran Premio del Norte, que conectaba Buenos Aires con Lima, Perú.
Luego de recorrer la Patagonia y llegar a Ushuaia, la familia se encuentra en la etapa de revisión y mantenimiento del auto, preparándose para la siguiente fase del viaje: desde Buenos Aires hasta Lima. Pero el sueño no termina allí, porque el plan es seguir avanzando hacia el norte de América, con la esperanza de llegar hasta Alaska, recorriendo los mismos caminos que alguna vez fueron soñados por los pioneros del automovilismo.
El desafío de viajar en familia
Este viaje no solo implica kilómetros de ruta y desafíos mecánicos, sino también una aventura de vida para Nahuel y Flor. La pareja financia su travesía vendiendo fotografías capturadas por ella, quien es fotógrafa profesional, en cada pueblo y ciudad que visitan.
Por su parte, Carlitos, de 5 años, recibe su educación a distancia. La familia planea escolarizarlo de forma remota, rindiendo exámenes cada tres meses en los Consulados Argentinos de los países en los que se encuentren. "Aprende muchísimo viajando, no solo con los libros, sino con la experiencia misma de conocer lugares, culturas y personas", destaca Nahuel.
Repostando combustible en Quetrequén, a la vera de la ruta 188. Foto: Jorge Omar Zabaljauregui
El automovilismo como legado
Para Nahuel, este viaje es mucho más que recorrer kilómetros: es una forma de mantener viva la historia del automovilismo argentino, una pasión que se encendió hace más de 100 años y que sigue firme en el corazón de los fanáticos.
"Gracias a todos los que nos apoyan y nos permiten contar nuestra historia. La pasión argentina por los autos y el automovilismo es como un fuego que nunca se apaga, y con este viaje queremos mantener viva esa llama", concluye Nahuel con emoción.
El camino aún es largo, pero la convicción y el espíritu aventurero de esta familia los impulsa a seguir adelante, llevando consigo un pedazo de historia sobre ruedas y un sueño que los lleva, kilómetro a kilómetro, más cerca de la meta.
Nota realizada en Quetrequén por Sonia Martino, fiel seguidora de Infotec 4.0