Falleció Carlos Oliva Funes, figura clave del negocio cárnico y protagonista del caso "Swiftgate"
NACIONALES | Nacido en Córdoba en 1943, Oliva Funes se graduó en Administración de Empresas en la Universidad Católica local. Desde joven se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó su camino empresarial en el rubro cárnico junto a Rodolfo Costantini, con quien mantendría una estrecha sociedad durante décadas.
En 1977 participó de la compra de Swift-Armour. Tres años más tarde, la multinacional Campbell Soup adquirió la compañía y lo designó CEO local, integrándolo al directorio global. Desde esa posición, lideró una transformación del frigorífico, modernizó su infraestructura e impulsó exportaciones con alto valor agregado. Una de sus principales obras fue la nueva planta en Rosario, construida en los años '90.
Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, gestionó inversiones a través de bonos de deuda argentina. En ese contexto, la firma desembolsó 80 millones de dólares para ampliar la planta. Sin embargo, al asumir Carlos Menem, se trabó la importación de una máquina clave para el proceso productivo, lo que derivó en una escalada de tensiones.
Según relató en su libro, funcionarios del entorno presidencial, como Emir Yoma, habrían pedido “aportes económicos” para destrabar el trámite. La embajada de Estados Unidos intervino y el escándalo se hizo público bajo el nombre de Swiftgate. Las consecuencias fueron políticas: renuncias de ministros y la posterior llegada de Domingo Cavallo al Ministerio de Economía.
Oliva Funes también se refirió en su obra al funcionamiento de la cuota Hilton, describiéndolo como un “kiosco” de discrecionalidades. Esa y otras situaciones, sumadas al accionar del kirchnerismo —en particular, la figura de Guillermo Moreno—, lo llevaron a alejarse del país. “Hubo muchos disparadores para irme de la Argentina. Guillermo Moreno fue uno”, escribió.
En 2005 vendió sus plantas frigoríficas a Friboi (actual JBS), permaneciendo un tiempo en el directorio. Fue también fundador y presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), que agrupó a las cámaras del sector.
En sus últimos años, Oliva Funes dividía su tiempo entre Buenos Aires y Casa de Campo, en República Dominicana, donde frecuentaba reuniones con figuras como Bill Clinton, Mike Bloomberg y Mauricio Macri. Desde allí siguió activo en negocios, aunque sin exposición pública.
En su libro también narró episodios personales muy duros: en 1976, durante la dictadura militar, su primera esposa fue asesinada. En ese contexto logró salvar a su hija mayor. Ese hecho, según expresó, marcó su vida para siempre.
El Frigorífico Rioplatense, donde aún era accionista y director, emitió un comunicado lamentando su fallecimiento. Su socio y amigo Rodolfo Costantini lo despidió con profundo pesar. También lo recordaron sus hermanos y familiares, destacando su calidez y compromiso.