El peronismo pampeano se reunió para debatir el futuro en medio de la crisis
SANTA ROSA | El Partido Justicialista pampeano vivió este martes una jornada de debate y reflexión en el marco de la difícil situación que atraviesa el peronismo a partir de la condena de la ex presidenta y actual titular del PJ Nacional, Cristina Fernández de Kirchner. La sede de la calle Irigoyen en Santa Rosa comenzó a poblarse a partir de las 17, cuando militantes de distintas generaciones, así como dirigentes, legisladores, gremialistas y representantes de los órganos partidarios, llegaron de varias localidades de la provincia para expresar sus voces.
Bajo el lema de “escucharnos, aprender y repensar lo que se hizo mal”, el encuentro planteó una autocrítica colectiva pero también un pedido de unidad para dar una respuesta al nuevo contexto político. “Esto nos reorganiza y unifica. El desafío es construir una mayoría, que ponga el foco en la producción y el trabajo. El camino es la unidad”, afirmó uno de los militantes presentes.
También hubo voces más críticas. “La militancia está enojada, unida y esperando instrucciones”, planteó una dirigente, que exigió al Consejo Provincial del PJ que defina cómo se va a participar en la movilización del 18 de junio en apoyo a la ex mandataria. Otra militante de Trenel advirtió: “Ninguna provincia se salva sola. El peronismo siempre fue un proyecto nacional, no de cada territorio aislado.”
A lo largo de la jornada se planteó dejar atrás el “internismo” y volver a llevar el peronismo a los barrios. Además, muchos pidieron más autocrítica, más participación de las Unidades Básicas y más contacto con el territorio. “Hay que llamar a vecinos y a comerciantes de barrio, ellos tienen el termómetro de lo que ocurre”, afirmó un veterano dirigente, que también instó a los legisladores a “dar la cara en la calle” junto a la militancia.
En definitiva, el encuentro en Santa Rosa reflejó tanto el debilitado pero vivo debate peronista como la necesidad de encontrar nuevos mecanismos de representación en plena crisis institucional. La base planteó así que el peronismo tiene por delante el doble desafío de reorganizarse y volver a enamorar a una sociedad golpeada tanto en lo económico como en lo político.