La interna de la UCR terminó en la Justicia: renuncias, presiones y fractura en el partido
SANTA ROSA | La interna de la Unión Cívica Radical en La Pampa, de cara a las elecciones legislativas nacionales, escaló en las últimas horas a niveles de escándalo. La disputa interna no solo dividió al partido sino que derivó en un serio conflicto institucional: dos integrantes de la Junta Electoral Partidaria renunciaron por presiones internas, y una de ellas presentó una denuncia penal contra las autoridades ante la Justicia Federal de Santa Rosa. Además, formalizó su desafiliación luego de 17 años de militancia.
El detonante fue la presentación de dos listas internas encabezadas por Alexis Iturrioz y Ramiro Passo. Ambas habrían incurrido en irregularidades, lo que generó advertencias desde la Junta Electoral. Sin embargo, y según trascendió desde fuentes partidarias, las autoridades de la UCR —encabezadas por Federico Guidugli, alineado con el intendente de General Acha, Abel Sabarots— ejercieron presiones para incidir en el criterio de la Junta. Lo más grave: las mismas autoridades habrían exigido después una resolución contraria a la línea inicial.
Las presiones desataron un conflicto interno profundo, con renuncias inmediatas en la Junta Electoral. “Hubo mucha manipulación con las decisiones que debía tomar la Junta. Dos miembros dimitieron y fueron reemplazados por suplentes”, aseguraron fuentes cercanas al bloque radical.
Una de las renunciantes no solo abandonó su lugar en la Junta Electoral sino que también formalizó su desvinculación del partido. “Fue muy doloroso para ella salir de la UCR, pero lo considera un ciclo cerrado”, señalaron desde su entorno. Además, presentó una denuncia en la fiscalía federal de Santa Rosa contra las autoridades partidarias, lo que sumó un nuevo capítulo judicial al escándalo.
El trasfondo del conflicto expone también una puja de poder entre sectores del radicalismo: por un lado, los que promueven una alianza con La Libertad Avanza y Comunidad Organizada (CO), encabezados por Hipólito Altolaguirre; y por otro, los que resisten esa estrategia.
Por el momento, ni las autoridades partidarias ni la denunciante emitieron declaraciones públicas. Pero el escándalo ya se hizo sentir incluso en los pasillos de la Legislatura provincial, donde la crisis interna de la UCR se volvió tema obligado.