Alperovich fumando en el balcón mientras cumple domiciliaria por supuestos problemas respiratorios
PUERTO MADERO | La escena parece una burla: José Jorge Alperovich, exgobernador de Tucumán condenado a 16 años de prisión por abuso sexual contra su sobrina, fue captado fumando en el balcón del departamento donde cumple prisión domiciliaria en el exclusivo complejo Zencity de Puerto Madero. Lo acompañaba Marianela Mirra, ex Gran Hermano, quien volvió a defenderlo públicamente.
Lo llamativo no es que esté en el balcón ni que fume —algo permitido en el régimen de prisión domiciliaria—, sino que el propio Alperovich solicitó ese beneficio alegando problemas de salud respiratorios y su avanzada edad, con lo cual convenció al juez Juan Ramos Padilla de permitirle evitar la cárcel común. Las imágenes hoy lo muestran en una actitud que contradice abiertamente el argumento con el que consiguió el privilegio.
Este no es un caso aislado: la situación reaviva la discusión sobre cómo ciertos políticos condenados logran beneficios judiciales que la mayoría de los ciudadanos ni siquiera podría soñar. Mientras tanto, figuras como Cristina Fernández de Kirchner continúan sin cumplir un solo día de prisión pese a múltiples procesamientos. La prisión domiciliaria, lejos de ser una medida excepcional y humanitaria, se convierte en una coartada para vivir cómodamente mientras se espera que pase el tiempo.
Las imágenes fueron obtenidas por un programa de espectáculos que realizaba una guardia frente al edificio. Allí se puede ver claramente a Alperovich fumando con total tranquilidad, en evidente contradicción con sus “delicados problemas de salud”. Además, aparece acompañado por Marianela Mirra, quien meses atrás había anunciado el fin de su relación con el exmandatario, pero ahora estaría nuevamente a su lado.
Consultada por el escándalo, Mirra salió a responder: “Su domiciliaria no se consiguió por enfermedad, se logró porque siempre estuvo a derecho sin sentencia firme y jamás obstruyó nada. Está enfermo y dejará de fumar cuando él lo sienta necesario. Por una cuestión de humanidad, déjenlo en paz”, dijo ante la periodista Paula Varela.
La ex Gran Hermano intentó minimizar las repercusiones y agregó: “Todas las cositas que circulan no son reales. Es más de lo mismo. No hay nada para contar. Hay un poco de paz y calma, que es un triunfo”.
Alperovich fue condenado además con la inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, pero parece seguir manejando su vida personal sin restricciones reales. El episodio refuerza la percepción de una Justicia que no pesa igual para todos, especialmente cuando se trata de quienes tienen poder o influencia.