Juan Carlos Marino lanzó su precandidatura a gobernador y calificó como “papelón” la crisis de la UCR
En un duro diagnóstico sobre la situación del radicalismo, el exsenador nacional Juan Carlos Marino lanzó fuertes críticas hacia la conducción de la Unión Cívica Radical, tanto en La Pampa como a nivel nacional. Con declaraciones directas y sin rodeos, habló de una crisis interna marcada por la falta de liderazgo, desorganización y desinterés, a la que calificó como un “papelón”.
Desde un medio radial de Santa Rosa, Marino no solo expresó su decepción con el presente de su partido, sino que también anunció su precandidatura para la gobernación pampeana en 2027. “Mi partido me da mucha pena. Estamos cosechando lo que sembramos”, expresó con resignación.
El exlegislador también fue muy crítico con la dirigencia nacional. Cuestionó la designación de Martín Lousteau como presidente del partido y señaló la contradicción de los referentes nacionales durante las últimas elecciones: “Morales decía que haría lo imposible para que Milei fuera presidente, y Storani que había que votar por Massa”, ejemplificó.
A nivel provincial, apuntó contra la conducción actual por su falta de iniciativa y compromiso. A pocos días del cierre de listas, la UCR pampeana aún no define su candidatura para las elecciones legislativas nacionales. Marino calificó esta incertidumbre como un "bochorno" y cuestionó que incluso se hayan difundido nombres de posibles postulantes sin que existieran ofrecimientos reales, como el caso de Marcela Coli.
También criticó al diputado nacional Martín Berhongaray por no presentarse a disputar una banca en estas elecciones, a pesar de su buena imagen en las encuestas. “En política no hay fiado”, recordó, aludiendo a su padre, el histórico “Pacheco” Berhongaray.
Además, Marino se mostró preocupado por la fragmentación de Juntos por el Cambio en la provincia. Denunció la falta de consensos y liderazgo que está empujando al PRO a sellar un acuerdo con La Libertad Avanza. Según adelantó, Adrián Ravier sería el candidato de LLA, y se barajan nombres como Marita McAllister o Adriana García para completar la fórmula.
En este escenario de fracturas y descontento, Marino reafirmó su aspiración a gobernar La Pampa en 2027, reclamando la necesidad de “vocación de poder”, planificación, diálogo y liderazgo verdadero. Y cerró con un mensaje claro hacia el radicalismo: “Vamos rumbo a un papelón. Hay que ponerse el overall y los pantalones largos si queremos evitar un desastre electoral”.