Ruptura en el peronismo pampeano: el búnker del PJ fue escenario de un duro cruce entre Ziliotto y Di Nápoli
El cierre de las elecciones legislativas 2025 en La Pampa dejó al descubierto una fractura que el justicialismo arrastra desde hace meses. Lo que debía ser una jornada de celebración se convirtió en un enfrentamiento abierto entre las líneas que responden al gobernador Sergio Ziliotto y al intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli.
Todo comenzó cuando el grupo del jefe comunal ingresó al búnker de Santa Rosa cantando “para Luciano, la conducción”, un mensaje que fue leído como un desafío directo al liderazgo provincial. La tensión creció de inmediato: militantes y funcionarios ziliottistas abandonaron el salón, bajo una supuesta orden de la jefa de campaña Elsa Labegorra, y se apostaron en la vereda.
Entre los que se retiraron se encontraban dirigentes como Jorge Lezcano, Cintia Zalabardo, Érica Riboyra y Liliana Robledo, quienes usaron remeras con la frase “Nos hicimos cargo de octubre” en el frente y “LTA” en la espalda, un gesto interno cargado de mensaje político.
La funcionaria Cintia Zalabardo, una de las más cercanas al gobernador, lanzó una frase que reflejó la grieta:
“Vamos a esperar que venga el elector real, no el que está ahí arriba”,
en referencia a Di Nápoli, a quien sectores del ziliottismo acusan de haber sido tibio en la campaña.
Mientras tanto, dentro del local partidario, la tensión escaló con cruces verbales, insultos y acusaciones cruzadas entre militantes de ambos sectores. Di Nápoli permaneció en los patios internos intentando contener la situación, pero el quiebre político ya era evidente.
La escena dejó una postal clara: el PJ pampeano volvió a dividirse apenas horas después de ganar la provincia, con dos liderazgos enfrentados y un clima de ruptura que anticipa una larga disputa por la conducción del partido.