Emoción en Realicó: Tomás venció las barreras y consiguió su primer empleo
Ya hasta promociones hace Tomás
REALICÓ | Hay noticias que se escriben con datos y otras que se escriben con lágrimas de felicidad. Esta es una de ellas. Verónica Andrea Elero no podía ocultar su emoción al otro lado del teléfono: "¡Por Dios, denle mucha prensa a esto!", nos pidió. Su hijo Tomás, a los 22 años, ha dado el paso que para muchos es rutina, pero que para él representa la cima de una montaña que vienen escalando juntos desde hace dos décadas: empezó a trabajar.
El joven ya se encuentra cumpliendo tareas en la sucursal Realicó del supermercado La Yunta. Este logro es el resultado de una oportunidad brindada por Ezequiel Ruiz, a quien Verónica define como alguien único por haber tenido la sensibilidad de abrirle una puerta que, hasta ahora, parecía cerrada con llave.
Una lucha contra la falta de empatía
Para Tomás, el camino no fue sencillo. Actualmente cursa el 4° año del Profesorado de Historia, demostrando una capacidad intelectual brillante, aunque su madre recuerda con dolor los años de secundaria donde "claramente no la pasó bien". "Es un logro que vengo luchando desde los tres secundarios a los que fue. Luché por la aceptación y nada... tiene 22 años y no tiene amigos porque los chicos no tienen empatía para nada", se lamentó Verónica con una crudeza que invita a la reflexión profunda de toda nuestra comunidad.
Tomás presenta un Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado, una condición con características muy similares al Síndrome de Asperger. Su diagnóstico implica un procesamiento de la información distinto, donde las conexiones neuronales funcionan de manera cualitativamente diferente.
Entender a Tomás: Mucho más que un diagnóstico
Quienes compartan el día a día con él en su nuevo trabajo descubrirán a un joven con un pensamiento concreto y una inteligencia destacada, especialmente en temas de historia y política. Sin embargo, su condición también conlleva desafíos que hoy, gracias a la inclusión laboral, la sociedad tiene la oportunidad de abrazar:
Interacción Social: A veces le cuesta mantener el contacto visual o interpretar gestos y chistes.
Hipersensibilidad: Sonidos muy fuertes o luces intensas pueden ponerlo muy nervioso.
Sinceridad sin filtros: Posee una honestidad total; si tiene un pensamiento, lo expresa con libertad sin medir a veces la gravedad de lo que dice, simplemente porque es su forma de procesar la realidad.
El agradecimiento infinito
Para Verónica, este empleo en La Yunta es mucho más que un sueldo; es la validación de su hijo como parte activa de la sociedad. "Siento que logré algo IMPORTANTÍSIMO. Que alguien sienta empatía por la condición de mi hijo, cosa que cuesta entender en esta sociedad. Infinitas gracias Ezequiel Ruiz, gracias La Yunta", publicó en sus redes con el alma en la mano.
Desde Infotec 4.0 nos sumamos a este mensaje de concientización. Ayudar a Tomás —y a tantos otros jóvenes en su condición— es simple: no enojarse ante sus dificultades, ser claros en las instrucciones (preferentemente por escrito), no tratarlo como alguien "raro" y, sobre todo, animarlo a tomar sus propias iniciativas.
La historia de Tomás y la decisión de Ruiz marcan un antes y un después en Realicó. Ojalá que esta "hinchada de alegría" de una madre sea el motor para que muchos otros comercios entiendan que la inclusión no es un favor, es un derecho y una oportunidad de ser mejores como comunidad.