Diputados: el Gobierno logró media sanción para bajar la edad de imputabilidad y ratificó el acuerdo Mercosur-UE
NACIONALES | Tras la violencia vivida el día anterior en las afueras del Palacio Legislativo, el clima dentro del recinto de la Cámara de Diputados se mantuvo "eléctrico". Sin embargo, el presidente de la Cámara, Martín Menem, logró conducir una sesión que terminó con dos victorias estratégicas para la gestión de Javier Milei.
1. Nuevo Régimen Penal Juvenil: imputabilidad desde los 14 años
La primera gran batalla se libró por la reforma de la ley penal para menores. El oficialismo consiguió 149 votos positivos frente a 100 negativos.
Los puntos centrales de la ley:
Edad: Se reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Penas: Se establecen máximos de 15 años de prisión. Se prohíbe la reclusión perpetua para menores.
Establecimientos: Los adolescentes deberán cumplir sus penas en centros especializados, estrictamente separados de la población carcelaria adulta.
Gradualidad: Para delitos menores (penas inferiores a 3 años), se descarta la prisión y se priorizan medidas socioeducativas.
Desde el oficialismo, Laura Rodríguez Machado defendió la norma asegurando que busca "resocializar" y no simplemente amontonar menores en cárceles. Por su parte, la oposición, encabezada por Victoria Tolosa Paz, criticó la medida tildándola de "marketing electoral".
2. Acuerdo Mercosur-Unión Europea: el peronismo se dividió
La sorpresa de la madrugada llegó con la votación del tratado comercial con Europa. El Gobierno obtuvo una mayoría aplastante de 203 votos a favor.
Lo llamativo fue la fractura expuesta en Unión por la Patria: mientras 43 diputados (incluyendo al jefe de bloque Germán Martínez y a Agustín Rossi) votaron a favor, 38 legisladores alineados con el kirchnerismo duro y La Cámpora votaron en contra.
El acuerdo busca eliminar aranceles para el 90% de las exportaciones del bloque regional hacia Europa, aunque su implementación final todavía depende de revisiones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, un proceso que podría demorar hasta dos años.