Cruce caliente en el Chaco: Zdero arremetió contra Capitanich y le exigió que "devuelvan la plata que se robaron"
CHACO | La mecha se encendió cuando Capitanich utilizó su cuenta de X para cuestionar el nuevo esquema de concesiones viales impulsado por el Gobierno Nacional de Javier Milei. El exmandatario tildó de "pusilánimes" a los gobernadores actuales por no defender la infraestructura del interior y advirtió que más de 700 kilómetros de rutas en el Chaco quedarían sin mantenimiento garantizado bajo el nuevo plan, que además sumaría peajes costosos.
La respuesta de Zdero: "PD: porfa, devuelvan"
Fiel a su estilo directo, Leandro Zdero no dejó pasar las críticas y respondió de forma personal y punzante, utilizando el apodo familiar del exsenador: "Coquito". En su descargo, el gobernador chaqueño vinculó a la gestión anterior con las causas judiciales más emblemáticas de los últimos años y con el manejo de fondos en las organizaciones sociales de la provincia.
“Coquito: antes sería bueno que devuelvan la plata que se llevaron con la causa Vialidad, la de los Cuadernos, y súmale la que se patinaron en el Chaco con el IAFEP y tus socios piqueteros… ¡imaginate, nos asfaltábamos la Argentina y sobraba!”, disparó Zdero.
El mandatario provincial hizo especial hincapié en el IAFEP (Instituto de Agricultura Familiar y Economía Popular), organismo que su gestión intervino denunciando irregularidades millonarias y vínculos con líderes piqueteros, hoy detenidos o procesados.
El conflicto de fondo: la infraestructura vial
Más allá de las chicanas, el debate técnico subyace en la preocupación por las rutas nacionales 11, 16, 89 y 95 que atraviesan el Chaco. Capitanich sostiene que el plan de Milei es insuficiente y que el Chaco solo verá atendidos 291 km de un total de 1.000 km de red nacional. Por su parte, Zdero reafirmó que su administración está trabajando para revertir el deterioro heredado: "Tranqui que nosotros seguiremos trabajando para que las rutas mejoren —hay mucho que hacer—".
Este enfrentamiento marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre la actual gestión de Juntos por el Cambio y el peronismo chaqueño, en un contexto donde la auditoría de las cuentas públicas sigue siendo el principal eje de la narrativa de Zdero para justificar las dificultades financieras de la provincia.