El mercado ganadero puso un freno: los precios bajaron un 10% tras un año de subas ininterrumpidas
NACIONALES | El retroceso en las cotizaciones se sintió con fuerza en los animales de feedlot, que venían liderando las subas gracias a su terminación y rinde.
Novillitos de Feedlot: Pasaron de un pico de $5.800 hace dos semanas a negociarse este martes en $5.200 por kilo vivo.
Vaquillonas: Registraron una baja similar a la de los novillitos.
Novillos: Los valores, que habían tocado los $5.100, se estabilizaron ahora en torno a los $4.700 por kilo vivo.
Exportación: Los novillos mestizos para cuotas Hilton y 481, que habían alcanzado los $8.500 por kilo en gancho, sufrieron una caída de entre $300 y $400.
Pese a esta corrección, los precios siguen siendo considerados buenos tanto en pesos como en dólares, manteniendo una ventaja considerable frente a la inflación acumulada. Cabe destacar que en el último año, las cotizaciones ganaderas subieron casi un 70%, duplicando el promedio informado por el INDEC.
Las causas del "techo" en los precios
El principal motor de las subas previas fue el faltante de ganado, con una caída en la faena vacuna cercana al 10% mensual desde agosto pasado. Sin embargo, diversos factores económicos forzaron este retroceso:
Consumo interno castigado: El inicio del ciclo lectivo y los fuertes aumentos en servicios públicos y alquileres limitaron el poder adquisitivo de las familias, que no pueden convalidar nuevos aumentos en la góndola.
Ruidos en la cadena de pagos: Los matarifes alertaron sobre dificultades para cobrar la carne descargada en carnicerías, lo que generó una pérdida de capital de trabajo y una actitud más cautelosa en las compras.
Exportación en rojo: Los frigoríficos exportadores manifestaron que los números del negocio internacional están ajustados, impidiendo seguir sosteniendo los precios máximos de semanas anteriores.
El desfasaje en el engorde a corral
El eslabón más afectado por esta nueva coyuntura es el del feedlotero que no está integrado. Actualmente, existe una brecha del 48% entre el valor del ternero de invernada y el novillito para faena, una cifra que pulveriza la rentabilidad del sector.
El ternero de invernada se vende a un promedio de $6.800 (que llega a $7.100/$7.200 sumando logística).
El novillito de faena, tras descontar gastos comerciales, deja un ingreso neto de apenas $4.800.
Históricamente, esta brecha se sitúa en el 20%. Con el escenario actual, los analistas consideran que si el precio del ganado para faena no recupera terreno, los valores de los terneros de cría deberían comenzar a moderarse, aunque esto dependerá de la presión de compra que sigan ejerciendo los recriadores y la industria exportadora por hacerse de materia prima.