Por: InfoTec 4.010/05/2026

El mar se llevó todo: el temporal devastó la costanera de Monte Hermoso

Una sudestada de inusual intensidad azotó durante la noche del viernes a Monte Hermoso y dejó a su paso un tendal de destrozos que conmocionó a toda la comunidad costera. El mar avanzó con una fuerza pocas veces vista sobre el frente marítimo, superó la línea de la rambla y alcanzó sectores habitualmente transitados por vecinos y turistas, mientras el oleaje golpeaba sin piedad sobre las estructuras ubicadas junto a la playa.

MONTE HERMOSO | Las imágenes que circularon durante las primeras horas del sábado dieron cuenta de la magnitud del fenómeno: maderas, estructuras metálicas y todo tipo de elementos dispersos sobre la costanera, en lo que muchos describieron como una de las postales más impactantes de los últimos tiempos en la localidad balnearia.

Puestos de guardavidas destruidos y paradores arrasados

Entre los daños más visibles y simbólicos se encuentra la destrucción de gran parte de los puestos de guardavidas distribuidos a lo largo de la costa, estructuras que representan no solo una inversión municipal sino también una garantía de seguridad para los bañistas durante la temporada estival. El intenso oleaje también descargó su fuerza sobre varios paradores, donde las instalaciones quedaron completamente destruidas y los materiales fueron arrastrados y dispersados a lo largo de la costanera.

La combinación de sudestada, pleamar y viento sostenido generó un escenario de extrema vulnerabilidad sobre toda la línea costera, en un contexto climático que el Servicio Meteorológico Nacional había anticipado con una alerta naranja para toda la franja costera bonaerense, advirtiendo sobre fuertes ráfagas de viento y condiciones marítimas adversas.

Corte de luz y zona de peligro extremo

Ante la gravedad de la situación, el municipio dispuso de manera preventiva la interrupción del servicio eléctrico en todo el sector costero, debido a la presencia de cables caídos y materiales peligrosos arrastrados por el agua que representaban un riesgo concreto para cualquier persona que se acercara a la zona. Las autoridades fueron terminantes en su comunicación a la comunidad: permanecer o circular por la costanera constituía una situación de extrema peligrosidad, y reiteraron en múltiples oportunidades el pedido de evitar acercarse al lugar.

La suspensión total de clases y actividades durante el viernes fue una de las primeras medidas adoptadas, mientras equipos municipales, Protección Civil, Bomberos y distintas fuerzas de seguridad trabajaban en varios puntos de la ciudad monitoreando la evolución del temporal y restringiendo el acceso a las áreas más comprometidas para evitar accidentes.