Por: InfoTec 4.013/06/2026

Despiste en la 35: una compuerta se voló de un camión la hizo perder el control y terminó en la banquina opuesta

El viernes a las 18:00 se registró un despiste sobre la Ruta Nacional 35, a la altura del kilómetro 488, protagonizado por una mujer oriunda de Ceballos que viajaba junto a sus dos hijas menores hacia Realicó. Un chapón o compuerta que se desprendió de un camión desencadenó el incidente. El vehículo sufrió daños y la conductora fue trasladada al hospital local como medida preventiva.

REALICÓ | El viernes a las 18:00, la línea de emergencias 101 recibió un llamado por un despiste vehicular ocurrido sobre la Ruta Nacional 35, a la altura del kilómetro 488, 12 al sur de la rotonda de Realicó. Un móvil de la Departamental local se constituyó de inmediato en el lugar.

Al arribar, los efectivos se entrevistaron con una mujer oriunda de la localidad de Ceballos, quien se encontraba junto a su vehículo —un Ford Focus Ambiente de cinco puertas— visiblemente dañado. La conductora relató que se dirigía hacia Realicó en compañía de sus dos hijas menores de edad cuando, de manera repentina, visualizó un objeto metálico desprenderse de un camión que circulaba por la misma vía. Al intentar esquivar el elemento metálico, perdió el control del rodado, que se deslizó fuera de la cinta asfáltica hasta detenerse en la banquina opuesta. El impacto provocó daños de consideración en el vehículo.

Afortunadamente, las circunstancias no derivaron en consecuencias mayores para las ocupantes. Personal de Bomberos Voluntarios se hizo presente en el lugar en su respectiva unidad, bajo el mando del comandante Pollo. Asimismo, una ambulancia con personal de salud a cargo de la doctora Basterra asistió a la conductora en el sitio del accidente y la trasladó al nosocomio local con fines preventivos, dada la situación vivida.

El episodio renueva la advertencia sobre los riesgos que representan las cargas mal aseguradas en los vehículos de transporte. Una compuertau otra pieza metálica desprendido a alta velocidad puede transformarse en un proyectil capaz de provocar tragedias. En este caso, la reacción de la conductora evitó consecuencias mayores, aunque el susto y los daños materiales fueron inevitables.