Atacó a un vecino con un machete en Miguel Cané y quedó con prisión preventiva
MIGUEL CANÉ | El hecho ocurrió el lunes y derivó en la formalización de una Investigación Fiscal Preparatoria contra Kevin Nahuel Salamanques, a quien se le atribuyen los delitos de lesiones graves y amenazas agravadas por el uso de arma. La audiencia se realizó ayer por la mañana ante el juez de control Diego Ambrogetti, con la participación del fiscal Juan Ignacio Pellegrino y el defensor oficial Alejandro Caram.
Según pudo reconstruir la fiscalía, todo comenzó cuando Maximiliano Chávez llegó hasta la casa de Salamanques a bordo de una moto para reclamarle el pago de una deuda. En ese contexto, el acusado habría sacado un machete de 57 centímetros de largo y golpeado a Chávez en la cabeza, lo que le provocó una fractura en el cráneo además de distintas heridas cortantes en otras partes del cuerpo. El ataque cesó recién cuando intervino la pareja del propio agresor. La fiscalía sumó a la causa que un día antes del hecho, Salamanques ya había amenazado a Chávez con una presunta arma de fuego, lo que generó intimidación en la víctima.
Tras el episodio, personal policial detuvo al presunto agresor, que permaneció bajo custodia hasta comparecer ayer primero ante el fiscal Pellegrino en sede fiscal, donde fue indagado, y luego ante el juez de control. Durante su declaración, Salamanques admitió haber participado del hecho que se le imputa, aunque sostuvo que actuó en legítima defensa propia y de su familia.
El antecedente judicial del acusado también quedó expuesto durante la audiencia: Salamanques registra una condena previa a tres años de prisión en suspenso por un robo en poblado y en banda, dictada años atrás por el juez de control Heber Pregno.
Durante la audiencia de control, el fiscal Pellegrino solicitó que se dictara la prisión preventiva por el plazo de seis meses y que se formalizara la causa por lesiones graves y amenazas con arma. También pidió el secuestro judicial del machete utilizado en el ataque —que el acusado había arrojado sobre el techo de su vivienda—, de su teléfono celular y de una réplica de pistola con la que habría amedrentado a la víctima, además de una rueda de reconocimiento de objetos. El juez Ambrogetti hizo lugar a todos los pedidos fiscales, aunque fijó la prisión preventiva en dos meses, tras considerar acreditados los peligros de fuga y de obstaculización de la investigación.
Maximiliano Chávez continuaba hasta ayer internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Gobernador Centeno de General Pico, donde permanece bajo observación médica.