Por: InfoTec 4.002/07/2026

Santa Rosa alertó por el impacto del congelamiento del subsidio nacional al transporte

 La Municipalidad de Santa Rosa, capital provincial de La Pampa, informó a la ciudadanía los alcances de la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Transporte de la Nación, que congela la actualización automática del subsidio federal para los usuarios de tarifa social del EMTU. Si bien el municipio aclaró que hoy no habrá cambios para los usuarios, advirtió sobre las consecuencias que la medida podría generar a futuro.

SANTA ROSA | La Municipalidad de Santa Rosa difundió un comunicado en el que detalló los alcances de la Resolución 40/2026, publicada ayer en el Boletín Oficial por la Secretaría de Transporte de la Nación, y su impacto sobre el servicio de transporte urbano de pasajeros que presta el EMTU en la ciudad.

Según informó el municipio, a partir del 1° de julio de 2026 el subsidio federal del 55% destinado a los usuarios de tarifa social de la SUBE dejará de actualizarse de manera automática cada vez que los municipios modifiquen sus tarifas locales. De acuerdo con lo comunicado, la Nación fijó como base de cálculo las tarifas vigentes al 30 de junio de 2026 en cada jurisdicción, y no acompañará futuros aumentos salvo que decida revisar la medida por cuenta propia.

En términos concretos, explicó el municipio, si en el futuro resultara necesario actualizar la tarifa del EMTU, el Estado Nacional continuaría aportando el 55% calculado sobre el valor actual, mientras que la diferencia debería ser afrontada por los usuarios o cubierta por el municipio con recursos propios.

Respecto del impacto inmediato, desde la comuna santarroseña precisaron que, por el momento, no habrá cambios para los usuarios del sistema, ya que la tarifa de referencia fijada por la Nación, de 1.780 pesos, coincide con la tarifa vigente del EMTU desde el mes pasado.

Sin embargo, el intendente Luciano Di Nápoli fue enfático al referirse a las implicancias futuras de la medida. Según sus declaraciones difundidas por el municipio, no se trata de un cambio técnico sino de una decisión política, a partir de la cual el Estado Nacional se retira del sostenimiento del transporte público en el interior del país. El jefe comunal remarcó que las decisiones que se toman hoy tendrán consecuencias concretas para los ciudadanos en el futuro, y que la responsabilidad de esas consecuencias recae en quienes las deciden en la actualidad.

El comunicado municipal también cuestionó la forma en que la Nación presentó la medida. Según el propio informe técnico oficial citado por el municipio, el nivel de asistencia se mantiene en valores nominales similares a los de diciembre de 2023, mientras que en ese mismo período la inflación acumulada rondó el 300%. Desde la comuna señalaron además que el gráfico que acompaña ese informe no incluye valores en sus ejes, lo que a su criterio impide dimensionar con precisión la caída real de la asistencia.

El municipio remarcó asimismo lo que consideró una contradicción de fondo: el gasoil, principal insumo del transporte público y responsable de buena parte del incremento en los costos operativos del EMTU durante el último año, quedó atado por decisión del propio Gobierno Nacional a la evolución del mercado internacional del petróleo.

Según se desprende del comunicado, la medida se enmarca en un proceso más amplio, cuyo objetivo, de acuerdo con el informe técnico que fundamenta la resolución, sería otorgar mayor previsibilidad al gasto del Tesoro Nacional frente a las actualizaciones tarifarias que los municipios aplican en ejercicio de sus propias competencias.

En cuanto a la prestación del servicio, desde el municipio garantizaron que el EMTU continuará funcionando con la totalidad de sus líneas y frecuencias, tal como viene ocurriendo desde su municipalización en 2020, tras el abandono del operador privado que prestaba el servicio hasta entonces.

Finalmente, Di Nápoli sostuvo que su intención es que quede en claro de quién es la responsabilidad, y por qué, según su análisis, ciudades como Santa Rosa podrían sufrir en el futuro las consecuencias de decisiones tomadas a cientos de kilómetros de distancia.