"Es algo hermoso haber vivido esta experiencia": un vecino de Parera caminó 60 kilómetros hasta la Basílica de Luján
LUJÁN | La fe, la perseverancia y una profunda devoción por la Virgen de Luján llevaron a un vecino de Parera a protagonizar una experiencia de esfuerzo y espiritualidad. Sebastián Pizzani, parerense, emprendió en soledad una peregrinación de unos 60 kilómetros a pie, desde la iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, hasta la Basílica de Luján.
El desafío comenzó el sábado 3 de octubre, a las 9:30 de la mañana. Desde allí, paso a paso, avanzó por el largo camino que lo separaba de su destino, con el cuerpo sintiendo el desgaste de los kilómetros y, en distintos momentos, con la lluvia como compañera. Fueron muchas horas de marcha, pero el objetivo se mantuvo firme durante todo el trayecto: llegar hasta los pies de la Virgen.
Finalmente, alrededor de la 1 de la madrugada de este domingo 4 de octubre, completó la peregrinación. Llegó exhausto, pero con la satisfacción de haber cumplido su propósito, después de casi 16 horas de caminata.
Más allá de la distancia, la peregrinación de Sebastián es una historia de fe y de superación personal, en la que cada paso tuvo un significado y donde el cansancio, la lluvia y las dificultades quedaron en segundo plano frente a la fuerza de una convicción.
Con la fe como motor y la Virgen de Luján como destino, después de una noche entera de esfuerzo, pudo finalmente encontrarse con ella.