Pampa Norte, el ballet que crece: "Una escuela donde se enseña para que los chicos también puedan enseñar"
REALICÓ | En el SUM de Barrio Norte, de Realicó, la música y el zapateo se escuchan casi todas las tardes. Allí funciona el Ballet Pampa Norte, un grupo que, según sus responsables, "va creciendo de a poquito, despacito", y que hoy reúne a alumnos de todas las edades. En diálogo con Infotec 4.0, Matías Álvarez y Joni Villaseca repasaron la actualidad de una propuesta que mezcla enseñanza, competencia, contención y mucho folklore.
Un regreso después de casi dos décadas
La historia del ballet en ese salón empezó en 2004, cuando Álvarez dio allí sus primeros pasos como docente. Con los años, por distintas circunstancias, el grupo pasó por otros lugares, hasta que hace dos años volvió al SUM de Barrio Norte, donde le dieron la oportunidad de retomar el trabajo, "para el salón y para el barrio también", contó.
Hoy Álvarez es director y bailarín del grupo de mayores, mientras que las clases están a cargo del profesor Joni Villaseca, nativo de Vicuña Mackenna, junto a su esposa, Sami Cervio. Cuentan además con la colaboración de Estrella Álvarez, que se ocupa de los más chiquitos. Villaseca, que fue parte del movimiento folklórico de su ciudad, cumple el rol de conducción pedagógica y, junto a Sami y Álvarez, toma las decisiones: "Siempre lo mejor va a salir del grupo de trabajo, no de una sola persona", sostuvo Matías.
Una escuela de danza, no solo una peña
Villaseca aclaró que el nombre Pampa Norte terminó de amoldarse a una idea concreta: ser una escuela de danza. "No es ir, juntarse, bailar y hacer una peña. Eso creemos que es una consecuencia de todo lo que se ha trabajado", explicó. El objetivo, dijo, es que los chicos "tengan las herramientas para aprender", y que además puedan enseñar. Por eso ya hay alumnos que dan clase: Estrella ayuda con los niños y Emy colabora en Quetrequén.
El escenario, las peñas y las competencias llegan después. Desde hace dos años salen a competir, "y obviamente nos va bien", afirmó. Cada vez que viajan, anotan una lista para los organizadores con un mínimo de 25 bailarines. El grupo de baile reúne a unos 20 chicos, es decir, 10 parejas, y se suman los niños y la sección de malambo, de modo que el número total ronda el medio centenar de integrantes, según Álvarez, quien ubicó el total de alumnos entre 35 y 40 y luego aclaró Joni que, sumando todas las áreas, "son como 50".
Variedad de edades, y adolescentes
Una de las cosas que más valoran es la mezcla generacional: hay desde niños hasta adultos. Villaseca destacó especialmente la presencia de adolescentes. "La gente más grande siempre estuvo más cerca del folklore por la radio, por el papá, por los abuelos, y los más jóvenes están más alejados por la música que se escucha hoy. Entonces me es grato ver gente mucho más joven", comentó.
La grilla semanal se reparte de lunes a viernes, de 18 a 22, con distintas especialidades según el día: folklore, danza contemporánea a cargo de Sami, y malambo para los varones. Hay un grupo inicial que empieza a zapatear y otro de chicos que ya son, en palabras del profesor, "profesionales de malambo", con una preparación y días aparte.
Más que clases: contención
Para el equipo, el trabajo trasciende la enseñanza. "El profe es un conjunto de muchas cosas: amigo, psicólogo, la oreja de un montón", dijo Álvarez. Villaseca agregó que siempre están disponibles por mensaje para los alumnos, y que el grupo tiene un fondo que sirve para sostener las actividades y para tender una mano a quien lo necesite. También recordó que durante el año pasado se ofrecía una merienda diaria, y que este año se sostiene en algunas ocasiones, ya que "la situación no está como para" hacerlo siempre.
El sueño del profesorado
Entre los objetivos a futuro, los dos señalaron un proyecto más ambicioso: acercar a Realicó una carrera de profesorado de danza para que los chicos puedan "salir con un título de acá". Álvarez lo definió como "la frutilla del postre de todo lo que se viene sembrando". Aclaró que lo vienen conversando desde que llegaron los profesores, pero que prefirieron avanzar "despacito", sin hacerlo todo de golpe.
Qué viene y cómo sumarse
El año está en su tramo final y, según Villaseca, ya tienen cerrados los objetivos y la organización del grupo. De cara al verano, planean un taller de verano peñero, "medio libre", para que quienes quieran se acerquen a bailar. Para sumarse, pueden contactar a Matías Álvarez o a Caro Álvarez, quienes derivarán el mensaje a los profesores.