"Vamos a pintar La Pampa de violeta!" afirmó Milei y resaltó la figura Ravier
LA PAMPA | En un reciente discurso, Milei se refirió a La Pampa y sostuvo que “está acá al lado y se ubica en el centro geográfico del país”, que “conecta la Patagonia con el norte y las montañas con los puertos”, y que podría funcionar como un hub logístico de gran relevancia para las industrias en expansión. Agregó que la provincia “decidió enemistarse con el crecimiento económico y la generación de riqueza”, que hoy cruzar de una provincia a otra “se asemeja a cruzar el muro de Berlín”, y anunció que “le pondremos un buen candidato y pintaremos La Pampa también de violeta”. Cerró destacando a su vocero, Adrián Ravier, referente pampeano de La Libertad Avanza: “No se olviden que mi Vocero no solo es economista de la escuela austríaca, sino que además es de La Pampa”.
Corresponde empezar por lo que la frase del Presidente tiene de cierto. La Pampa está en el centro del país, y quienes vivimos en Realicó y en el norte pampeano sabemos lo que significa estar en el cruce de caminos entre el Litoral, Cuyo y la Patagonia. Esa ubicación es una ventaja real, y que el Presidente la reconozca es una buena noticia. Si el planteo pasa del discurso a un plan, la región tiene mucho para aportar.
Pero una metáfora tan fuerte como la del muro de Berlín merece una respuesta precisa. Las rutas nacionales que atraviesan la provincia, como la 35, la 188 y la 152, son de jurisdicción nacional, y el sistema ferroviario también depende de decisiones que se toman en Buenos Aires. Los trenes de pasajeros dejaron de pasar por La Pampa hace años, y recuperar la conectividad que hoy se reclama requiere inversión y acuerdos entre la Nación y la Provincia. Si el objetivo es convertir a La Pampa en un nudo logístico, el interrogante que cabe es qué obras, qué fondos y en qué plazos se van a destinar a esas rutas y a esos ramales.
Del otro lado, la discusión no se agota en lo que le toca a Nación. Si hay trabas locales a la inversión, a la radicación de empresas o a la generación de empleo privado, la dirigencia provincial debería explicarlas y resolverlas. La Pampa tiene una economía agropecuaria y agroindustrial sólida, pero también necesita servicios, transporte y energía para crecer. Basta con echar una rápida mirada a la provincia de Córdoba por ejemplo, que con el sistema de peajes ofrece autovías profundamente elogiadas por los usuarios que las recorren dentro del territorio provincial, mientras en nuestra provincia las angostas rutas tanto nacionales como provinciales brillan por su obsolescencia. Esa agenda no pertenece a un partido: es una demanda de quienes producen y trabajan en el interior.
Cabe, además, una observación sobre el tono. El anuncio de que se “pintará de violeta” la provincia con “un buen candidato” muestra que la discusión está atravesada por la campaña de 2027. Es legítimo que las fuerzas políticas compitan por el voto de los pampeanos, pero conviene que ese debate no reemplace al de las soluciones. Quien conduzca el gobierno provincial a partir de 2027, sea del partido que sea, va a necesitar acuerdos con la Nación para mejorar la infraestructura, y eso será más fácil con propuestas y diálogo que con confrontaciones.
Sobre Ravier, el Presidente destacó su origen pampeano. Según se informó, si bien nació en Buenos Aires, vive hace años en La Pampa, donde preside La Libertad Avanza. Que un pampeano ocupe un lugar de relevancia en el Gobierno nacional puede ser una oportunidad para la provincia, siempre que se traduzca en gestiones concretas para sus rutas, su producción y su gente. Desde el norte pampeano estaremos atentos a que así sea.
En definitiva, la pregunta no es si La Pampa puede ser un hub logístico, sino quién pone el dinero, quién ejecuta y cuándo. Mientras tanto, los vecinos de Realicó y de las localidades vecinas seguiremos viajando por las mismas rutas y esperando que el discurso llegue al asfalto.